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En medio de una jornada caracterizada por la cautela de los inversores en vísperas de las vacaciones de mitad de año, el índice Nikkei registró un alza marginal de 0,02 por ciento hasta ubicarse en los 12.243 puntos. El mercado abrió en baja, contagiado por el negativo desempeño que la plaza estadounidense había experimentado el viernes. Sin embargo, con el correr de las horas el recinto nipón logró recortar las pérdidas hasta finalizar prácticamente neutro. Las principales bajas correspondieron a las compañías tecnológicas, como Mitsubishi Electric, que se vio afectada por un informe según el cual el fabricante de semiconductores rebajará a la mitad el número de subcontratistas que ensamblan e inspeccionan sus chips. Contrariamente, entre los ganadores se situaron los fabricantes de productos metálicos, distribuidores de petróleo, aerolíneas, inmobiliarias y automotrices.
La Bolsa de Londres finalizó ayer en terreno negativo, arrastrada por los fuertes descensos registrados entre las firmas del sector de telecomunicaciones. Al finalizar la jornada, el FTSE 100 se contrajo 21,2 puntos, equivalente a 0,30%, hasta ubicarse en las 5.526 unidades. Entre los perdedores sobresalió Colt Telecom, cuyas acciones se hundieron más de 15%. Lo cierto es que la pobre apertura de los mercados en Wall Street y las decepcionantes cifras divulgadas acerca del sector manufacturero británico confluyeron para desatar una rueda bajista. En el segmento de las telecomunicaciones, el gigante de la telefonía móvil Vodafone retrocedió 2 peniques, hasta los 153,2, mientras que British Telecom cayó 17,5 peniques para terminar a 481. Del otro lado, lo mejor de la sesión pasó por el sector bancario, donde los papeles de HSBC subieron 27 peniques luego que la entidad anunciara un incremento récord de sus beneficios durante el primer semestre del año.
Mirando lo que ocurría en el resto del continente, no se puede decir menos que: la semana comenzó a toda máquina. Es que frente a las bajas de casi 4% en la vecina Argentina o más de 1 por ciento en México, el Bovespa ganó 1,51 por ciento, para cerrar en 14.046,82 puntos, quedando, lo que es tal vez mejor, apenas a 20 puntos del máximo de la jornada, y superando la línea de los 14.000 por primera vez desde el 23 del mes pasado. Tal vez el punto que dejó más dudas fue el volumen operado, que apenas llegó a 139 millones de dólares, ya que hasta el real tuvo un día alcista, para quedar en 2,46 por dólar. No es que los problemas del exterior amenguaran, sino que los anuncios de que no serían necesarios más impuestos para cumplir con lo solicitado por FMI y que la institución ha dado más libertad en el uso de las reservas para contener cualquier corrida, sirvieron para calmar algo a los locales. La estrella, Telemar, ganando 3 por ciento.
La falta de interés, que se reflejó en los apenas u$s 6,2 millones negociados, dejó al mercado accionario muy expuesto a lo que sucedía en el exterior. Es así que las acciones locales, atrapadas entre la merma norteamericana y la profundización de la baja en la vecina Argentina, quedaron con muy pocas opciones. Con apenas las madereras Copec y CMPC para destacar entre las subas, y Endesa cerrando sin cambios, el resto de los papeles de primera línea tuvo en su mayoría una rueda negativa. Lo peor, sin duda, pasó por Quinenco, que perdiendo 2% prácticamente neutralizó lo ganado la semana anterior. Como muchas veces ocurre, las acciones puramente locales se mostraron más resistentes al "mal humor" importado y es así que frente a 26 mermas se contabilizaron 38 subas y 35 quedaron sin cambios, a pesar de que el IPSA retrocedió 0,23% para quedar en 110,75 puntos. El peso mal, en 675,9 por dólar.
Esta vez el argumento de la tijera no funcionó y las acciones aztecas sólo pudieron mostrar cierto grado de independencia ante lo que sucedía en el exterior recién en las dos últimas horas de operaciones, cuando de un mínimo de 6.604 puntos intentaron una leve recuperación para cerrar en 6.633,94 unidades. De todas formas, esto significó que el precio de las acciones medidas por el IPC retrocedió 1,03%, a pesar de que el peso se recuperó frente al dólar para finalizar la jornada en 9.135 por dólar; esto puede haber tenido que ver con el ingreso de dólares por la venta del Banamex Accival, ya que las tasas en niveles históricamente bajos y el volumen negociado en Bolsa, de apenas u$s 109 millones, para nada justificaron la fortaleza de la moneda. Sin noticias locales relevantes ni la llegada de números contables significativos, lo que quedó como sensación es que nadie sabía muy bien hacia dónde podía ir el mercado.




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