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La Bolsa de Tokio finalizó ayer con un alza moderada, impulsada por las ganancias en Wall Street durante la jornada previa. El índice Nikkei ganó 61,19 puntos (0,79%) y cerró en los 7.854 enteros. El mercado nipón alcanzó su nivel más alto del día durante las primeras horas de operaciones, empujado por los buenos resultados que dieron a conocer varias empresas en los Estados Unidos, así como por el auspicioso panorama que trazó la automotriz Nissan para los próximos meses. Un efecto similar produjo Canon, cuyos ingresos se espera que se dupliquen durante el presente año fiscal. No obstante ello, las alzas se vieron amortiguadas por la incertidumbre que genera entre los inversores la proliferación de casos de neumonía atípica en China. La principal preocupación radica en que se comiencen a verificar casos en Japón, lo que podría desatar una ola de temor en la población.
La Bolsa de Londres cerró ayer en terreno negativo por primera vez durante la semana, arrastrada por la caída en las acciones de las empresas petroleras y mineras. De esta forma, el índice FTSE 100 cedió 67,5 puntos, equivalente a 1,70%, y concluyó en las 3.899 unidades. Entre los perdedores de la rueda se ubicaron las compañías petroleras, que se vieron afectadas por la incertidumbre de los inversores ante la reunión que en Viena llevó a cabo la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) con el objetivo de reconsiderar su política de producción. Así, las acciones de Shell terminaron con una baja de 7,25 peniques, mientras que los títulos de British Petroleum cedieron 6,5 peniques. No obstante ello, tras el cierre del mercado londinense, la OPEP decidió retirar dos millones de barriles diarios del mercado a partir del 1 de junio, lo que podría favorecer a las acciones petroleras durante las próximas sesiones.
Parece que el mercado está bajando. Esto, de por sí, no es malo, aunque la caída de 2,21% que registró ayer el Bovespa, al cerrar en 12.120,34 puntos, no tranquiliza demasiado. Especialmente, porque ayer finalmente las acciones y la moneda se movieron de manera simpática al retorcer el real 0,23%, a R$ 3,012 por dólar. Lo ocurrido en Bolsa encuentra alguna explicación en el hecho de que fueron algunas de las sociedades que más habían subido en las últimas jornadas las que lideraron las bajas; en particular, aquellas del sector telefónico que tuvieron un día casi negro. Claro que esto no explica la segunda suba consecutiva en la tasa a futuro ni la nueva suba del riesgo-país a 878 puntos. De la misma manera que no identificábamos motivos puntuales para la suba que vimos hace un par de semanas, ahora no los hay para explicar la baja. Simplemente, antes el mercado trepaba y ahora está flojo.
Tal vez, de todas las últimas subas, la más notable fue la ayer, cuando, moviéndose abiertamente en contra de la corriente internacional, el IPSA se las arregló para ganar 0,58% y cerrar en 1.109,59 puntos, marcando un nuevo máximo para lo que va del año. Si bien la suba parece irrefrenable, es bueno tener en mente que cada día que pasa nos acerca al momento de tener que iniciar el retroceso (aunque pueda faltar mucho o poco para eso). Es así como, si bien el mercado hizo caso omiso al dato sobre el incremento del desempleo en el "gran Santiago", es bueno tener en mente que esto fue el mejor reflejo de una economía que sigue moviéndose en "cámara lenta". El otro dato al que los inversores decidieron no prestarle atención fue la leve suba que tuvo el dólar al cerrar en $ 711 por billete norteamericano. Preferimos no creer demasiado que esto sea como argumentan los operadores: "un simple contagio con el real".
Podemos hablar de un nuevo retroceso en el IPC, pero la verdad es que preferimos hablar de un mercado que, por encima de todas las cosas (y aun cuando los casi u$s 140 millones operados ayer parezcan desmentirlo), esta anémico. Arrancando a la baja, en lo peor de la sesión, el mercado alcanzó a perder 0,84%, para recuperarse en la segunda mitad, pasando del lado ganador en la última hora, pero sin llegar a cerrar en positivo, ya que el índice quedó en 6.379,44 puntos, lo que significó una merma (ínfima, pero merma al fin) de 0,09%. De acuerdo con lo que se esperaba, los buenos números que reportó América Móvil fueron premiados con una suba de casi 4% para el papel, pero, como ya se sabe, esto no alcanzó para entonar demasiado al resto del mercado, castigado por el grupo de firmas entre medianas y chicas (esto quiere decir que la baja fue más que nada local). El peso cerró en $ 10,415 por dólar.




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