Luego de más de cinco meses, el peso argentino y el real brasileño alcanzaron nuevamente la paridad uno a uno, en términos de su cotización frente al dólar. Es decir que para adquirir una unidad de la divisa estadounidense se requieren, en esta oportunidad, tanto 2,84 pesos como reales (según el cierre cambiario del viernes). De modo que se anula la ventaja competitiva que tenía Brasil desde mediados de enero pasado cuando comenzó a acentuarse la apreciación de la moneda argentina y el real se empinaba a la suba.
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Ahora, en términos de dólar, cuando un exportador brasileño o argentino debe cotizar la venta de un mismo producto el valor sería similar. O sea, que cualquier diferencia tendría que responder más a una estrategia comercial, que podría ser transitoria para ganar mayor porción de mercado, o canalizar excedentes de producción (ante la caída de la demanda interna), o bien incursionar en el mercado del país vecino.
De acuerdo con los analistas cambiarios de ambos lados de la frontera, no habría indicios para esperar que la tendencia a la apreciación del peso y del real se modifique en el corto plazo. Los argumentos, quizás, son muy parecidos. Pero por sobre todas las cosas es el abultado superávit comercial que tiene tanto la Argentina como Brasil, lo que explica la caída del dólar en ambos países.
Claro que también el ingreso de capitales, en diferente magnitud, conlleva otro ingrediente para que el dólar siga su derrotero descendente.
La última vez que el peso y el real estuvieron uno a uno fue a mediados de enero pasado. El 10 de enero pasado un peso equivalía a 0,989 de real, fue la mejor relación cambiaria a favor de la divisa argentina en lo que va del año.
A partir de ahí, la fuerte y sostenida caída del dólar en Brasil, desde un nivel cercano a los 3,7 reales, mientras el peso se apreciaba también pero a un menor ritmo hicieron que a lo largo del primer trimestre del año el real ganara competitividad frente a la divisa argentina.
•Reversión
El segundo trimestre también resultó favorable al real brasileño, pero con una marcada tendencia a revertir dicha situación. La peor relación contra el peso fue el 27 de marzo pasado cuando una unidad de la divisa argentina equivalía a 1,174 real.
El viernes pasado, y luego de más de cinco meses, la cotización del dólar en Brasil y en la Argentina alcanzó el mismo nivel, 2,84 unidades por cada dólar. Los pronósticos apuntan a ubicar el real en una banda de entre 2,80 y 3 reales por dólar, algo similar a lo que se avizora en la Argentina.
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