4 de abril 2007 - 00:00

Lula supera, y mucho, en el pago de sueldos a Kirchner

El dólar en Brasil alcanzó ayer a 2,04 reales, el mínimo en 6 años. Si aquí se diera ese fenómeno, sería para el gobierno equivalente a una tragedia. Sin embargo, la Argentina no gana en competitividad por el tipo de cambio alto. Tampoco Brasil la pierde por lo opuesto. Aquí ganan unos pocos sectores a los que un dólar alto les reporta protección contra importaciones. Pierden todos los asalariados y jubilados que ven cómo los precios de los alimentos, por ejemplo,desde lácteos hasta la carne, se disparan. Y si no, basta comparar la variación que tuvo en los últimos cuatro años el poder de compra de un trabajador brasileño contra el de uno argentino. Dos modelos de país contrapuestos se reflejan en el gráfico. La industria brasileña está lejos de desaparecer por este dólar en baja (en realidad, está cayendo en todo el mundo). Curioso progresismo que se aplica aquí, donde pocos ganan y muchos pierden.

Lula supera, y mucho, en el pago de sueldos a Kirchner
Los bancos centrales de la Argentina y de Brasil salen diariamente a comprar divisas en los mercados cambiarios locales para sostener el valor del dólar. En lo que va de 2007, el ente monetario brasileño elevó sus reservas internacionales en casi u$s 24.000 millones, sumando más de u$s 109.800 millones. Por su parte, Martín Redrado las incrementó en u$s 4.873 millones, alcanzando casi u$s 37.000 millones.

Pero, por lo visto, en los últimos meses, la tarea parece casi infructuosa en el caso brasileño, dado que ayer la divisa en la plaza paulista cayó al menor nivel desde 2001 respecto del real. Mientras que en la Argentina logra mantenerse prácticamente inmóvil en torno a los $ 3,12.

La mejora en el contexto internacional con la baja del petróleo, las subas de las Bolsas en todo el mundo y la caída en los niveles de riesgopaís de los emergentes generaron una sobreoferta de dólares en Brasil fortaleciendo aun más la posición del real. A esto se suma el sostenido ingreso de capitales atraídos por las altas tasas de interés en ese país y las mejores perspectivas de crecimiento, más el ingrediente de la nueva alianza con Estados Unidos.

  • Divisa débil

  • La cotización del dólar cerró en 2,037 reales (bajó 0,53%) tras operar con debilidad toda la jornada. En este escenario, el mercado de capitales internacional digirió muy bien la nueva colocación de deuda del gobierno de Lula da Silva de u$s 500 millones en un Bono Global 2017, dictaminando el menornivel de riesgo-país de la historia al bajara 163 puntos básicos (el de la Argentina está en 203 puntos). La Bolsa paulista no estuvo ajena a la bonanza financiera y ayer subió 1,51%.

    La paridad cambiaria entre el real y el peso alcanzó también el nivel más alto desde principios de 2003 ya que para adquirir 1 real es necesario ahora 1,532 peso ( cuando un año atrás la relación era de 1,3 peso y dos años antes, de 1,1 peso). Esto debería ser aprovechado por los exportadores argentinos, que cuentan con una clara ventaja cambiaria frente a sus competidores brasileños. Más aún ahora que los industriales brasileños convencieron al gobierno de intensificar los controles frente a la avalancha de productos de origen chino que han desplazado la oferta doméstica en varios sectores como textiles, calzados, cueros y otros.

    Cabe señalar que en lo que va de 2007, el déficit comercial con Brasil ha alcanzado los u$s 581 millones, lo que resulta 32% menor que el registrado en el primer trimestre de 2006. Esta mejora está vinculada con un mayor crecimiento de las ventas externas argentinas por sobre las brasileñas al mercado argentino.

    Pero debe tenerse presente que disponer de una ventaja cambiaria, como se ha constatado en los últimos tres años, no garantiza que el desequilibrio comercial se corrija, ya que desde 2003 el peso mantiene una depreciación frente al real y, sin embargo, el déficit con Brasil llegó a alcanzar niveles récord de u$s 3.700 millones.

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