7 de agosto 2001 - 00:00

Macri no descartó devolver el Correo

Francisco Macri no descartó abandonar la concesión del Correo Argentino si no son atendidos sus reclamos por parte del gobierno. En una conferencia de prensa que lo reunió con los jefes de los cuatro sindicatos que actúan en su empresa, Macri admitió que «por primera vez en cincuenta años de actuación» se ve en dificultades para pagar los sueldos de su personal.

Los reclamos serán llevados a una reunión que mantendrán el viernes sindicatos y empresarios con los ministros Carlos Bastos (Infraestructura) y Patricia Bullrich (Trabajo), más el secretario de Comunicaciones Henoch Aguiar.

«Estamos dispuestos a sentarnos a buscar la mejor solución; como empresario argentino -casi una especie en extinción-vamos a poner buena voluntad para buscarla; si es la vuelta al Estado, que así sea. Si es a otro concesionario, también. Pero que se analice y se tomen decisiones»,
enfatizó Macri.

Sindicalistas y empresarios pidieron además la revisión de las condiciones de la concesión. «Cómo puede ser que se argumente desde la CNC la intangibilidad del contrato, cuando casi a diario hay avances tecnológicos que modifican el negocio. Es imposible pensar que el contrato seguirá igual durante 30 años».

Macri reclamó al Estado que le pague los servicios prestados, una deuda que -según el empresario-superaría los u$s 500 millones. A su vez, el Correo Argentino debe u$s 206,4 millones al sector oficial en concepto de cánones atrasados.

Además, según Macri y los sindicalistas, la mora del Estado en regular la actividad y controlar a los correos que actúan fuera de la ley está generándole un perjuicio cercano a los u$s 250 millones anuales.

Según cifras que aportó Horacio Losoviz -director general del Correo-el sector público le adeuda u$s 97,8 millones por servicios prestados (incluyendo el Estado nacional, las provincias y los municipios), a lo que debe agregarse «reclamos en la Justicia por otros u$s 400 millones; y todavía no están definidos los montos que se acumulan en estos 4 años de caos». Macri dio el ejemplo de la Provincia de Buenos Aires, que debe «u$s 16 millones: no puedo dejar de prestarle el servicio porque caería la recaudación, y entiendo que no me paguen todo; pero por lo menos que paguen u$s 4 millones para los sueldos».

El empresario agregó que «nunca por el cumplimiento de pago de cánones el Estado puede reaccionar no pagando los servicios prestados; podrían pedir la rescisión del contrato, pero nunca dejar de pagar».

En la actualidad la masa salarial del Correo Argentino asciende a u$s 17 millones mensuales (incluidas cargas sociales). Hace algunos meses se viene hablando de la posibilidad de incumplir con los sueldos del personal, pero es la primera vez que Macri admite que esto podría suceder.

Macri se encargó de resaltar el
«hecho histórico» de que lo acompañaran Ramón Baldassini (FOECYT), Carlos Rossi (FOECOP), Jorge Soria (AATRAC) y Víctor Jerez (Personal Jerárquico).

El empresario se quejó de que
«el gobierno no cumplió en evitar la competencia desleal, el trabajo en negro y la evasión impositiva»: hace 4 años que esperamos la reglamentación postal para poner fin a los 800 prestadores 'truchos' que enturbian todo el sector».

Baldassini dijo que 40% del mercado postal (que ronda los u$s 2.000 millones anuales) corresponde a los correos clandestinos, y denunció que la falta de un marco regulatorio da lugar a que esas empresas «truchas» intervengan en «no sólo en el contrabando sino en el tráfico de drogas a través de las encomiendas, amparadas en la inviolabilidad de las mismas».

Por su parte, Jerez afirmó que «en casi todos los países del mundo el correo oficial es considerado por sus gobiernos, y los servicios privados de alta rentabilidad subsidian al servicio universal. Nosotros trabajamos a plena pérdida en 70% de los destinos».

Luego de la conferencia de prensa, y en diálogo con este diario, Macri volvió a cargar contra la CNC y la AFIP, a las que de algún modo responsabilizó no sólo por la falta de control y la evasión, sino también por las dificultades del Correo para encontrar un socio estratégico.

«Siempre dijimos que incorporaríamos a un socio para poder avanzar en América latina. Tenemos 17 interesados, entre correos e inversores, pero todos preguntan lo mismo: '¿Hay marco regulatorio? ¿Se controla la evasión y la informalidad?' En esas condiciones, es imposible que venga alguien a invertir»
, se lamentó el empresario.

También se quejó de que el gobierno hubiera frustrado su intención de fusionarse con OCA:
«Nunca entendí por qué; entre ambas apenas teníamos 40% del mercado. ¿Qué monopolio puede haber si están UPS, FedEx y 800 empresas más?».

Macri descartó una reducción de personal en la empresa. «Si las cosas mejoran un poco, nos veremos obligados a tomar más gente», prometió. Y recordó las denuncias que vienen haciendo sobre correos clandestinos: «Hicimos una investigación sólo sobre los correos que aparecen en las páginas amarillas, y le dimos a la CNC un listado de 100 empresas con nombre y apellido, declaraciones de gente que estaba en negro, recibos en negro... Ahora la AFIP y la CNC deberían actuar...»

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