Mal pronóstico: empresarios dicen que durará hasta 5 años más la crisis

Economía

Rosario (enviado especial) - Los principales empresarios del país trazaron ayer un duro diagnóstico de la economía argentina afirmando «que se destruyeron todas las instituciones», mientras que estimaron que en el mejor de los escenarios la recuperación demandará entre tres y cinco años de «sacrificios y esfuerzos» que podrían incluir «sueldos de hambre» para gran parte de la población. Así lo manifestaron durante el Precoloquio de IDEA realizado ayer en la Bolsa de Comercio que contó con la presencia de 300 ejecutivos de primer nivel buscando encontrar una respuesta a la pregunta central del evento: «¿Qué nos pasó?».

Concretamente, los empresarios reclamaron que se recupere el valor de la moneda, la seguridad jurídica e instaron a buscar un pacto fiscal que promueva el crecimiento y la inversión, como condiciones indispensables para esperanzarse con una salida de la actual crisis.

• Destrucción

El titular de Telecom y presidente del 38 Coloquio de Idea, Juan Carlos Masjoan, abrió el fuego al afirmar que «destruimos todas las instituciones básicas de la economía. Destruimos la seguridad jurídica, que incluye tanto los grandes contratos con las empresas privatizadas como a los ahorristas que tenían la plata en los bancos».

«Dejamos de ser una sociedad predecible desde hace varios meses, ahora nos levantamos todos los días para ver cuál fue el último cambio de norma», sentenció Masjoan.

El presidente de Telecom dijo que sólo «una vez que hayamos resuelto esto podemos volver a pensar en crecer y darle salud, trabajo y educación a los ciudadanos».

Pero destacó que ello llevará tiempo ya que
«si hiciéramos todo mágicamente bien esto nos demandará por lo menos cinco años, tan sólo para recuperar el nivel de actividad del año pasado». Manifestó que en la sociedad argentina «no hay una ética de trabajo» y que «todos tenemos un grado de responsabilidad en lo que nos pasó».

Con él coincidió el presidente de
Pecom Energía y presidente de IDEA, Oscar Vicente, quien dijo que los «argentinos pensamos que estábamos con un esquema de planeamiento que era rentable y en realidad era totalmente deficitario, ineficiente y poco competitivo».

«El problema -sostuvo Vicente- es que gastábamos más de lo que producíamos».

Señaló que «no puede ser que hayamos pasado del año '91 de 60.000 millones de dólares a 120.000 millones de deuda externa», durante el gobierno de
Carlos Menem y el de Fernando de la Rúa, y se quejó de que «duplicamos el costo y los requerimientos financieros de este país sin aumentar la producción». Destacó que el gobierno tiene una «contradicción, ya que devalúa para mejorar la competitividad de las empresas y poder exportar, pero luego le aplica retenciones a los exportadores porque tienen ganancias». «Cuando la Argentina privatizó las empresas del Estado nos encontramos de golpe con mucha plata. Pero éramos unos tontos con plata, porque salimos a gastar. Tuvimos un momento de euforia en el que había capitales disponibles y no lo supimos aprovechar», graficó el ejecutivo de Pérez Companc quien resumió sus conceptos al afirmar que «con pilotos de pipper quisimos manejar un jumbo». Consultado sobre lo que debería ocurrir de aquí en más, Vicente consideró que «de esto vamos a tener que salir con mucho sacrificio y esfuerzo. Y no hay alternativa: o lo hacemos nosotros o no lo hace nadie. Me resisto a creer que el partido lo vamos a perder 5 a 0; mordamos y corramos todo lo que podamos, a lo mejor igual perdemos 1 a 0, pero vamos a estar mejor que si no lo intentamos».

En tanto, aseguró que «en este país se puede vivir bien todavía,
aunque no va a haber oportunidad de ganar sueldos de alto nivel. Vamos a tener una escala como la que tuvieron los países asiáticos en su crisis, que trabajaron mucho para salir pero lo hicieron con sueldos de hambre. Esto es lo que nos espera».

Vicente aclaró que aunque «la tendencia es echarle la culpa a los políticos, yo le echo la culpa a la dirigencia en general, incluidos los empresarios, la dirigencia somos todos».

• Perinola

Por último, graficó la situación actual señalando «que acá se sale con el esfuerzo de todos» y que «éste es un juego de la perinola en la que en las seis caras dice todos ponen». En tanto, el presidente de Quickfood, Luis Bameule, aseguró que mientras «no retorne el crédito la economía no arrancará» y consideró que la «imprevisibilidad en las reglas de juego generan esta situación».

Bameule coincidió con la visión de Vicente al afirmar que «las retenciones son un obstáculo a las exportaciones porque
abortan el crecimiento».

Pero, sin duda, una de las posturas más duras de convención fue la del titular de la
Cámara de Fabricantes de Maquinaria Agrícola, Enrique Bertini, quien dijo que la «pesificación hecha en 24 horas creó pocos ricos y un montón de pobres» y que con «la salida de la convertibilidad no se hizo más que fomentar una corrida por el dólar».

Por su parte,
Ernesto Girardi, ejecutivo de SanCor, fue un paso más allá y dijo que se deben convocar «técnicos de distintas disciplinas para que nos den la receta de cómo seguir de aquí en adelante».

«Espero que el presidente
Eduardo Duhalde termine su mandato como está preestablecido sin adelantar las elecciones porque esto le haría un grave daño a nuestro país», agregó Girardi.

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