Mala excusa para una buena suba

Economía

Seguramente el número de lectores de esta columna que sigue (o que tan siquiera ha oído hablar alguna vez de) el índice de manufacturas del estado de Nueva York, mejor conocido como el Empire State Manufacturing Survey, se cuenta con los dedos de una mano. Y es lógico. Ni para la economía de la ciudad ni para la del estado de Nueva York, el sector de las manufacturas es gravitante. Sin embargo ante la ausencia de cualquier otro dato de la realidad con qué explicar la impresionante suba que tuvieron ayer las acciones, la mayor parte de los analistas se volcó sobre este informe que mostró el mayor valor de los dos últimos años. En el fondo ayer tuvimos un poco más de lo acostumbrado, un mercado que se mueve en una dirección, que "agarra" desprevenidos a los analistas, y que los obliga a buscar alguna excusa con qué inventar alguna explicación a lo ocurrido. Lo concreto es que seguimos en un mercado alcista, sin importar que sea "barato" o "caro". Alguien puede decir que 2,24% que ganó ayer el S&P 500 para cerrar en 1.010,74 puntos fue demasiado abrupto, y que hubiera sido mejor romper la línea del milenio en dos o tres sesiones, pero esto no contradice el hecho de que estamos en un mercado que quería ver los índices rompiendo marcas. Así tal vez hoy o mañana se repita de alguna manera lo de ayer y aunque el Dow no gane 2,21% como entonces y cierre en 9.318,96 puntos, volvamos a ver a los tres principales índices accionarios cerrando en el máximo del año y de los últimos doce meses. En este momento la apuesta de los inversores no está colocada ni a que la economía mejore sustancialmente ni a que las empresas reporten ganancias asombrosas.

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