26 de junio 2001 - 00:00

Más indecisión en el gobierno

El jefe de Gabinete, Chrystian Colombo, viene impulsando desde hace una semana que se nombre un negociador para tratar con la SEPI una salida ordenada y buscar nuevos inversores. Una resolución de la Cámara de Diputados impulsa que ese negociador sea el ex jefe de Gabinete Rodolfo Terragno, quien también contaría con el aval de Colombo y de algunos de los gremios.

Sin embargo, el nombramiento de Terragno y, sobre todo, los poderes que deberían otorgársele para encontrar una solución para Aerolíneas suscitan resistencias en algunos funcionarios del gobierno, entre ellos, el secretario general de la Presidencia, Nicolás Gallo, y la ministra de Trabajo, Patricia Bullrich. Tal vez hoy, en el gabinete, se defina el tema.

Terragno sostiene la posibilidad de que una línea aérea inter-nacional con rutas no super-puestas con Aerolíneas, como Quantas o Air New Zealand, podría convertirse en socia estratégica de Aerolíneas y permitir su viabilidad económica en un contexto internacional de fuerte competencia.

Propuesta

Por su parte, el titular de la SIGEN, Rafael Bielsa, elaboró una propuesta que se complementaría con la de Terragno, que consiste en crear una nueva línea, para dejar a Aerolíneas Argentinas y su pasivo como un problema de los españoles, y financiar la nueva compañía, que sería privada y no estatal, a través de un fondo fiduciario de inversión directa.

Con un plan operativo que asegure la rentabilidad, el fondo se constituiría por dos años con 30% de los créditos de los proveedores, 30% de los sueldos del personal y aportes de peque-ños y grandes ahorristas, como las AFJP, habilitadas por ley para destinar hasta 10% de sus recursos a los fondos de inversión directa. El proyecto supone que, con una buena estrategia, en dos años la empresa empezará a ser rentable y podrán comenzar a devolverse las cuotapartes del fondo. Por su parte, el ministro de Infraestructura, Carlos Bastos, bajo cuya órbita está el transporte aéreo y Aerolíneas, parece mirar la situación desde afuera, aparentemente sin posición tomada.

Bastos dijo hace dos semanas que la solución ante la salida de la SEPI es volver a licitar las rutas de Aerolíneas a la empresa que se comprometiera a absorber la mayor cantidad del actual personal de la línea de bandera. Pero esta salida tendría problemas legales y la consecuencia sería la desaparición de Aerolíneas, y, según cálculos empresarios, la expulsión de dos terceras partes de los 7.000 trabajadores actuales.
La compra de LAPA por parte de Eduardo Eurnekian y el apuro de la SEPI por desprenderse de Aerolíneas derivaron ayer nuevamente en la versión de que ese empresario se quedará, por lo menos, con las rutas de Aerolíneas.

Condiciones

Eurnekian propuso ayer conformar un «grupo de empresarios nacionales» para que se haga cargo de Aerolíneas, y advirtió que «sería ridículo» que un operador extranjero pudiera explotar las rutas de cabotaje. «La situación actual de Aerolíneas era inevitable; hay que reargentinizarla», ya que sus dueños han dicho que no les interesa y que tienen que venderla», sentenció el empresario.

Según Eurnekian, «hay que conformar un grupo empresario que no sólo pueda hacerse cargo de Aerolíneas, sino que también ayude a llevar adelante una serie de políticas de desarrollo regional». Pero aseguró que, para que ello ocurra, «tiene que existir igualdad de condiciones para la competencia: el capital argentino tiene que tener la misma chance que el capital externo».

El ejecutivo propuso también que, si Aerolíneas deja finalmente de operar, se conforme un grupo de líneas aéreas latinoamericanas «para salir a competir en mejores condiciones con aquellas grandes compañías norteamericanas y europeas». Si bien consideró como «riesgosa» una inversión en Aerolíneas, Eurnekian sostuvo: «Me parecería ridículo que se le permitiera a un operador extranjero explotar las rutas de cabotaje». También dijo: «En la Argentina, no parece existir la posibilidad de una solución al conflicto por vía de un empresario local; lo que está subyacente es la posibilidad de una reestatización, y entonces, yo no puedo hacer nada. Pero demuestro mi interés en la actividad a través de una inversión en LAPA».

Dejá tu comentario

Te puede interesar