Lo habitual para las jornadas previas a cualquier reunión del Comité Abierto de la Reserva Federal, es que muchos inversores den un paso al costado a fin de no quedar entrampados ante cualquier sorpresa. Si bien por el lado del volumen, y en particular el del mercado electrónico (1.570 millones de papeles en el NYSE y apenas 1.580 millones en el NASDAQ), esto parece haberse dado una vez más, el comportamiento de los precios deparó más de una sorpresa. A los 45 minutos de arrancar las operaciones, el Dow llegaba a ganar +0,65% (el NASDAQ un más modesto 0,61%). Con el petróleo en baja y los principales estados contables de la jornada mostrando que las ganancias superaban aun más los excelentes resultados que vimos la semana anterior, es fácil justificar el optimismo imperante. Sin embargo esto no se pudo mantener por mucho y medida que transcurrían las horas (y el crudo terminó con una suba de más de 2% en u$s 50,92 por barril) los tres principales indicadores bursátiles cedían terreno, de manera que después de las dos de la tarde los tres se encontraban en terreno negativo. Sea por la búsqueda frenética de quiénes vienen jugando en descubierto a la baja del mercado, por el anuncio que AIG finalmente se avino a reelaborar sus últimos balances, por los rumores que Hewlett Packard es la gran ganadora tras la ultima escisión de IBM, o porque Home Depot realmente se beneficia con el último dato sobre el incremento de la construcción, los 120 minutos finales fueron "para arriba", de manera que al cierre el Dow quedaba en 10.251,7 puntos, mostrando una mejora de 0,58%.
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