26 de junio 2008 - 00:00

Menos combustible para consumo

Ninguna empresa quiere importar gasoil a pérdida. Tampoco el gobierno quiere asumir ese costo, pese al festival de subsidios lanzado en todo lo que a energía se refiere. El empresario Alejandro Bulgheroni advirtió que quedan combustibles sólo para 15 días más. Esta semana se estuvieron notando ya faltantes pese al levantamiento del paro del campo y de transportistas. De fondo, y más allá de lo que ocurra con el gasoil, la cuestión está lejos de resolverse. Quizás se aplique un parche más y se logre eludir este contratiempo. Lo concreto es que las empresas y los consumidores están en delicada situación en lo que a gas, electricidad y combustibles se refiere. Lamentablemente, no tendrá rápida solución por más que, milagro mediante, el gobierno dé un giro de 180 grados en su política con el sector.

Ramón Puerta, Eduardo Duhalde, Carlos Menem y Fernando de la Rúa, y Julio César Aráoz y Teodoro Funes.
Ramón Puerta, Eduardo Duhalde, Carlos Menem y Fernando de la Rúa, y Julio César Aráoz y Teodoro Funes.
«Usted debería haberse quedado más tiempo en la presidencia», dijo Fernando de la Rúa. «El que no tendría que haberse ido es usted», le respondió Ramón Puerta. Fue el saludo de dos de los cuatro ex presidentes que se aglomeraron ayer en el salón principal de La Mansión del hotel Four Seasons y que sirvió para probar que todo pasa, o casi todo. Por ejemplo, De la Rúa (único ex presidente acompañado por su mujer, Inés Pertiné) eludió mostrarse junto a Eduardo Duhalde, también presente en el cóctel que ofreció Esteban Caselli en nombre de su hijo Antonio, embajador de la Orden de Malta en ocasión de la fiesta de San Juan. El ex mandatario radical sostiene la hipótesis de que su salida del poder en 2001 se debió a un golpe blanco promovido por Duhalde; en cuanto se enteró de que ingresaba a La Mansión, se levantó y se retiró. Algunos de los presentes -un seleccionado de políticos, diplomáticos y hombres de sotana- dicen haber visto un saludo entre ellos; otros lo niegan. Sí vieron todos las zalemas que cruzaron todos con el cuarto ex presidente, Carlos Menem.

  • Liderazgo

  • De la Rúa lo abrazó y rió con el riojano: «Si yo hubiera sido presidente un año más, con el cambio del contexto internacional, me habría convertido en el nuevo líder argentino». «Ni lo dudes, querido Fernando», le respondió. «Y si yo hubiera sido reelecto, también», le agregó por lo bajo Menem a su ex ministro Julio César Aráoz.

    La celebración de la fiesta de San Juan es un tópico de la Soberana Orden Malta, a la que ha dedicado sus esfuerzos de manera notable la familia Caselli. Antonio representa a Malta en el país; el padre Esteban, hoy senador italiano, fue embajador en el Perú y ahora lo es ante el Uruguay, con sede en la costa dorada de Solanas, Punta del Este ( mayor mérito tiene Puerta: él produce yerba Cruz de Malta). Los días 24 de junio de cada año la Orden recibe a sus nuevos miembros; al día siguiente, el embajador ofrece un cóctel que esta vez tuvo un significado especial. Caselli padre aprovechó para celebrar por segunda vez su elección como senador italiano en las listas de Silvio Berlusconi.

    El magnífico servicio mitigó la circunspección de la mayoría de los invitados, que dedicaron las dos horas que duró el cóctel a cruzar comentarios y opiniones, a cual más pesimista, sobre la suerte de la crisis entre el gobierno y el campo. Finas pastas con las más variadas salsas y las mejores carnes que se pueden conseguir en las góndolas del reabastecimiento pusieron a prueba a los paladares más rigurosos. Juan Carlos Blumberg, por ejemplo, quedó registrado con tres platos de spaghetti al hilo, y sin bajar las carpetas.

    Con tanto ex presidente, hubo concurso de cogoteo, para escuchar lo que hablaban entre ellos. For the record, este vaticinio experto de Duhalde: «El gobierno no tiene los votos para sacar las retenciones, ni en Diputados ni en el Senado. Me vienen a hablar todos, muchos diputados». Menem le responde: «En el Senado no sé, para mí que ahí sí la pueden sacar». Duhalde lo mira, silencio, se rinde Menem: «Es cierto, vos tenés mejor información». Otro de quien se quiere escuchar algo es de Alejandro Bulgheroni, quien sancionó: «Queda combustible, especialmente gasoil, sólo para quince días». Explicó lo que se sabe, que las empresas que tienen que importarlo a precio internacional no quieren absorber la diferencia con el precio local que les impone el gobierno. «Ninguna empresa va a poner un peso en eso», remata el titular de Panamerican, una de las firmas predilectas del gobierno.

  • Dos problemas

    Otro dictamen severo lo dio el economista Orlando Ferreres: «Si el dólar rompe el piso de los 3 pesos, la industria deja de ser competitiva. El país entonces va a tener dos problemas, uno con el campo y otro con la industria». Varios que escucharon corrieron angustiados hacia una mesa en donde se cortaba una humeante pata de ternera y, por las dudas, repitieron la ración. Para reponer competitividad. Más de Menem a Duhalde: «Negro, te felicito por lo de Mar del Plata (por la reunión del peronismo opositordel jueves pasado). Si sabía iba yo también, pero tenía un acto al día siguiente», se disculpa el riojano. «Carlos -dice olímpico Duhalde-, ya estamos en una edad para ir haciendo algo de docencia política». Uno intenta saber con quién habla Duhalde, pone cara de póquer, sólo deja caer: «Muy bien Felipe, ¿eh?».

  • Presencias

    Todo esto era mirado por un centenar de invitados que ocuparon los tres salones de La Mansión: los ex jueces Jorge Urso (lo metió preso a Menem, no se saludaron) y Fernando Archímbal, el nuncio Adriano Bernardini, el obispo de La Plata Héctor Aguer, el fiscal general de la Cámara Federal Germán Moldes, el ex embajador ruckaufista que le lleva hoy el ceremonial a Mauricio Macri, Fulvio Pompeo, el ex canciller Adalberto Rodríguez Giavarini (lo fue de Duhalde y, efímero, siguió con Puerta, a quien le dice «mi presidente»), los ex diputados Teodoro Funes y Miguel Angel Toma, el ex legislador porteño Jorge Enríquez, el hombre que volteó Cassaba (la polémica caja de jubilaciones paralelas de los abogados de la Capital).

    Hubo pocos miembros de la Soberana orden de Malta; el principal, el ex funcionario Jorge Pereyra de Olazábal (que tuvo un aparte de varios minutos con Duhalde). No estaban los más conspicuos y veteranos integrantes de esa dignidad, Nelly Arrieta de Blaquier, María Podestá (tienen el rango de Damas de Gracia Magistral) y José Alfredo Martínez de Hoz. Habrían desentonado con el padrón de invitados de Caselli.

    El hijo embajador ( Antonio), aunque es licenciado en Relaciones Públicas por la UADE, saludaba a los que llegaban sin saber bien quiénes eran; la lista la había hecho papá, y él sólo conocía a sus amigos de la directiva de River (que llegaron encabezados por David Pintado, jefe del ala anti-Aguilar). El que corría solícito a abrazarse con todos era Esteban, ex embajador en el Vaticano de Menem, ex secretario de Culto de Duhalde y también funcionario de la gobernación de Carlos Ruckauf (ausente ayer, está muy kirchnerista).

    La salida de los actores fue cuidadísima. De la Rúa se fue por una puerta cuando entraba Duhalde. Este se demoró en un hall conspirando con Pereyra de Olazábal. Lo esperó un rato a Puerta, a quien retuvo un cuarto de hora el matrimonio De la Rúa. Cuando se pudo desembarazar, Duhalde lo arrastró hacia una camioneta que lo esperaba en la puerta. «¡Vamos, que está Chiche!» Corriendo, llegaron al piso 11° del edificio del Congreso en donde «Negro» tiene las oficinas de su ONG Movimiento Productivo. «¿Va a comer?», le preguntó el ordenanza. «Sí, con Mirtha Legrand», y se puso a mirar, mientras picaba salame con queso, junto a Puerta, el final del programa de «Canal 2» en el que también actuó Chiche.
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