Mercados aguardan una señal política para definir tendencia

Economía

Si en el mercado financiero apareciera hoy un croupier-y gritara: «Hagan juego señores», no sorprendería. El que apuesta a los bonos estaría, como en la ruleta, jugando a chance: si se va Guillermo Moreno subirán y si se queda, cotizarán en baja.

Como empezaron las vacaciones de invierno al mercado le faltaran demasiados jugadores. Para muchos, este período llegó en un momento clave, porque quieren ganar tiempo antes de definirse.

De acuerdo con la voz que se escuche desde el gobierno los operadores toman decisiones. Los optimistas, o sea los que ven esta parte del gobierno como una nueva etapa, afirman que el secretario de Comercio se va en pocos días y se reformará el INDEC. Los que están al lado de Néstor Kirchner señalan lo opuesto: el funcionario se queda y el nuevo jefe de Gabinete, Sergio Massa, fue reprendido por el ex presidente por sus declaraciones sobre la necesidad de hacer un INDEC más creíble.

Está tan endeble el mercado financiero, aunque para el gobierno esto no sea importante, que la suba o la baja de los títulos públicos depende de detallesy no de un plan económico.Los bonos terminaron el jueves en una fuerte caída de la que no se recuperaron el viernes. Sus precios se mantuvieron en el piso y los tenedores de títulos están cautos porque les faltan datos para tomar decisiones.

Si la tasa a la que se le prestadinero al país se lo midiera por la que da uno de los últimos bonos en dólares que se emitió, el BONAR X, deberá 15% anual y es la más alta del mundo. Este bono el viernes se derrumbó 3,34%.

Esto indica que los inversores tienen una percepción distinta de la del gobierno que está convencido de mantener el rumbo económico y no sincerar la inflación.

  • Sin indicios

    No hay un solo indicio, más allá de las exultantes declaraciones del primer día de trabajo de Sergio Massa, de que algo va a cambiar. La ida de Alberto Fernández en soledad, sin arrastrar otros cambios, confirma que se aumentará la apuesta y que los subsidios y la inflación adulterada seguirán vigentes.

    Las armas para aumentar las tarifas en las proporciones necesarias y para hacer los otros ajustes en la economía, no están. Se perdieron en el conflicto con el campo, porque la popularidad del gobierno, necesaria para cualquier ajuste, cayó a niveles mínimos.
  • Dejá tu comentario