Las acciones de las principales plazas bursátiles del mundo ascendieron por las esperanzas de los inversores de nuevas medidas de estímulo por parte de los bancos centrales después de datos desalentadores de la economía alemana y poco antes de la reunión de política monetaria de dos días de la Reserva Federal donde decidirá si extiende las medidas de estímulo.
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La confianza de analistas y del consumidor en Alemania cayó en junio a su ritmo más acelerado desde octubre de 1998, lo que indicó que la economía más fuerte de la zona euro podría ser vulnerable a los efectos de la crisis de deuda de la región.
Además, en la jornada España colocó 3.039 millones de euros en letras a doce y dieciocho meses, adjudicadas a un interés marginal del 5,2 % y del 5,35 %, el más alto desde el año 2000. Sin embargo analistas destacan que el Tesoro español pudo obtener el máximo previsto.
El promedio industrial Dow Jones cerró con un alza extraoficial de 95,66 puntos, o un 0,75 por ciento, a 12.837,48. El índice S&P 500 avanzó extraoficialmente un 13,22 puntos, o un 0,98 por ciento, a 1.358,00, mientras que el Nasdaq Composite ganó 34,43 puntos, o un 1,19 por ciento, a 2.929,76.
Los inversores neoyorquinos incrementaban el ánimo comprador con el que ya habían iniciado la jornada aliviados por las ganancias con las que terminaron este martes las principales bolsas europeas: Milán subió el 3,35 %, Madrid el 2,67 %, Fráncfort el 1,84 %, Londres el 1,73 % y París el 1,69 %, entre otras.
Los avances en el Viejo Continente llegaron después de que España lograra colocar con comodidad 3.039 millones de euros en letras del Tesoro, aunque lo hizo a los intereses más altos de la era euro, y mientras avanzaban a buen ritmo las negociaciones para formar un Gobierno tripartito en Grecia tras las elecciones del domingo.
Más temprano, las preocupaciones sobre la deuda soberana de España influyeron negativamente en algunas de las grandes bolsas de Asia. En Tokio, el Nikkei cayó el 0,7% después de que las elecciones griegas no disiparon las dudas de los mercados sobre España, cuyo bono a diez años se situó en el 7,15 por ciento por primera vez desde la entrada en vigor del euro.
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