La Paz (AFP, ANSA) - Evo Morales lanzó una serie de medidas que harán más rígido el mercado laboral, que incluyen la anulación de la libre contratación, el reajuste del salario mínimo en 13% y la reposición de la estabilidad laboral. Con estas herramientas, el gobierno izquierdista busca revertir la economía de mercado que fue sostenida en Bolivia en las últimas décadas.
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El vicepresidente boliviano, Alvaro García Linera, afirmó que «con la anulación del artículo 55 (de libre contratación) se inicia el entierro del nefasto modelo neoliberal». El artículo 55 figuraba en un decreto que abrió en 1985 las puertas al modelo de economía de mercado que permitía la libre contratación, en consonancia con la privatización de empresas públicas y la reformulación de la actividad minera.
La reposición implícita de la estabilidad sólo es posible en el marco de «lo que se ha denominado una economía social y protectora de los trabajadores», dijo García Linera.
En cambio, el presidente de la Cámara Empresarial, Roberto Mustafá, expresó inquietud por la medida, así como por el aumento del salario mínimo. Según el sector empresarial, la supresión del artículo de libre contratación tenderá a informalizar el trabajo en el largo plazo.
El gobierno dispuso la noche del miércoles el incremento de 13% del salario mínimo nacional, de 440 bolivianos (poco más de 55 dólares) a 500 bolivianos (62 dólares), el más alto de los últimos siete años. El aumento del monto del salario mínimo nacional significará un gasto para el Tesoro de la nación de casi 10 millones de dólares adicionales al año, según el ministro de Hacienda, Luis Arce. «En términos del Producto Bruto Interno (PBI), que se espera crezca 4,1%, y un déficit fiscal de 3,7% del PBI, este incremento significa 0,1% de un PBI de u$s 9.000 millones», dijo Arce.
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