Guillermo Nielsen, secretario de Finanzas, dijo que los bonos de la deuda en default están sobrevaluados.
"¿Dónde invierto?" La pregunta que recibía el operador de su cliente no era, por cierto, elemental. La Bolsa perdió en dos días lo ganado en marzo, bajaron todos los bonos indexados por CER, el dólar tiene más para caer que para subir y las tasas de interés rinden menos que la inflación. «La crisis energética les pegó a las acciones y la crisis del PJ, a los bonos. Si algo faltaba, lo puso Guillermo Nielsen (secretario de Finanzas) al decir que los bonos en default están sobrevaluados», resumió un operador de Bolsa, preocupado porque sus teléfonos no paraban de sonar por clientes que buscaban respuestas a la caída generalizada.
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En el Mercado Abierto Electrónico (MAE), los bonos defaulteados volvieron a paridades de 27%, tras las desafortunadas declaraciones de Nielsen, que dijo que las actuales paridadesde los bonos (cerca de 30% en dólares) están sobrevaluadas porque los bonistas creen que habrá un superávit fiscal de 6% que permitiría pagarles más. Agregó que el superávit se mantendrá en 3%. La declaración es tan arbitraria como el cálculo matemático de Nielsen. Los precios reflejaban la esperanza de una mayor voluntad de la Argentina de salir del default. Nada más que eso.
La respuesta del mercado mayorista no se hizo esperar: los Global 2018 perdieron 1,90% y los 2031, nada menos que 5,5%. Ahora las paridades están donde Nielsen quiere (27%), pero también donde benefician a los fondos buitre que podrán comprar más bonos a menor precio.
La crisis política, a su vez, afectó a los bonos nuevos, porque su cotización está atada a la gobernabilidad. El ejemplo más claro es que entre los bonos posdefault, el que más cayó fue el BOGAR 2018, que es un bono que el gobierno les dio a las provincias para que los vendan y cancelen sus deudas bancarias. Como la crisis dentro del PJ afecta la relación de Néstor Kirchner con algunos gobernadores, el BOGAR perdió ayer 1,37 por ciento. Los BODEN bajaron sin excepciones. El 2008 en pesos perdió 0,29%, pero con pocos negocios porque está por cortar cupón. Los BODEN 2012 y 2013 en dólares bajaron 0,50 por ciento.
Los BOCON tampoco resistieron la presión vendedora. El PRE8 con negocios por $ 20 millones perdió 0,43%, lo que demuestra que es un título con buen fondo. El PRO12, con $ 12 millones, quedó 0,75 por ciento abajo.
En la Bolsa nadie se anima a decir cuál es el piso. Ayer bajó 2,18% y en dos días perdió 4,7%, casi todo lo que ganó en el mes. «El problema es que no se sabe si esta crisis es un tropezón del gobierno o algo que va a golpear a la economía por un tiempo largo», señaló un operador de Bolsa tan desorientado como sus clientes.
Las acciones de las empresas más afectadas por la crisis energética fueron las que más cayeron. Siderar perdió 5,45%, la electricidad es vital para su producción y Transportadora de Gas del Sur bajó 3,40% porque nadie duda de que su facturación bajará.
El dólar se mantuvo en $ 2,90 para la venta en las casas de cambio. «¿Dónde invierto?», insistió el cliente al fin del día. « Quédese líquido (contado), por las dudas» fue, finalmente, la respuesta del operador.
Guillermo Nielsen, secretario de Finanzas, dijo que los bonos de la deuda en default están sobrevaluados.
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