9 de septiembre 2005 - 00:00

No habrá libre comercio para autos con Brasil

El gobierno de Néstor Kirchner le informará oficialmente en los próximos 15 días a Brasil que no aceptará el inicio del régimen de libre comercio automotor que en teoría debería comenzar desde el 1 de enero de 2006.

La Argentina
considerará como «caída» la Política Automotriz Común (PAC) a partir del primer día de 2006, y llamará a negociar para el último trimestre de este año un nuevo acuerdo sectorial, que de ninguna manera debería incluir la promesa de llegar a un régimen de libre comercio de vehículos.

La comunicación oficial hacia el gobierno brasileño vendrá en dos direcciones. Por un lado, probablemente la semana próxima en una reunión en Rio de Janeiro, será el secretario de Industria local, Miguel Peirano, el que adelantará las negociaciones. Unos días después, cerca del 20 de octubre, el subsecretario de Integración Económica, Eduardo Sigal, comunicará a Brasil que la discusión de la PAC deberá excluirse de los acuerdos para la cumbre del 30 de noviembre en Foz do Iguazú entre los dos presidentes. Ese día, llamado «de la amistad» entre la Argentina y Brasil, Néstor Kirchner y Luiz Inácio Lula da Silva deberían firmar una lista de acuerdos bilaterales y la esperanza original del país vecino era que el acuerdo automotor también estuviera incluido.

• Novedad

La idea de lograr el libre comercio automotor entre los dos países se negoció en 1992, cuando Domingo Cavallo era ministro de Economía, para que comenzara a regir 10 años después. Una nueva versión del acuerdo se firmó en 2001, con José Luis Machinea, donde se acordó la nueva fecha de enero de 2006, la que ahora tampoco se concretará.

La novedad del anuncio que le hará la Argentina a Brasil es que el próximo tratado automotor entre los dos países deberá abandonar la idea del libre comercio y que sólo cuando haya una industria equivalente (tanto en terminales como en producción de autopartes) entre los dos estados puede llegar a debatirse nuevamente la idea. Mientras tanto, la Argentina y Brasil, siempre según la idea de Lavagna, deberían implementar una fórmula de intercambio comercial similar al modelo de que por cada dólar exportado las terminales que tengan presencia en ambos países no podránimportar más de 2,6 dólares.En los primeros ocho meses de 2005, la importación de unidades desde Brasil habría llegado a los 90.000 vehículos, mientras que las exportaciones no superaron los 39.000, sumando todos los rubros (automóviles, camionetas y utilitarios). Esto es, una diferencia entre enero y agosto de 52.000 unidades, que podrían convertirse en 70.000 a fines de 2005. Hay que recordar que durante los '90, y hasta 1998, todos los años la balanza automotriz fue superavitaria para la Argentina.

En la Cancillería mencionan incluso que Brasil cada vez tiene menos importancia para las exportaciones automotrices argentinas, luego de los acuerdos de comercio firmados con la Argentina y Chile en 2002, durante la gestión de Martín Redrado en la Secretaría de Relaciones Económicas Internacionales. Durante la década del '90, las exportaciones a Brasil representaban 95% del total de vehículos fabricados en la Argentina vendidos al exterior, mientras que entre enero y agosto el porcentaje de exportaciones al país vecino representó 35% de los envíos totales, cuando México alcanzó 33% y Chile 16%, dos mercados inexistentes para el país hace sólo cinco años. Las especulaciones oficiales hablan incluso de la posibilidad de que México supere en 2006 a Brasil en cantidad de vehículos exportados.

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