21 de enero 2002 - 00:00

No incluyen en presupuesto partida para fondo docente

El gobierno confirmó la decisión de no incluir en el presupuesto 2002 el legendario Fondo de Incentivo Docente. Según el proyecto que será enviado al Congreso en los próximos días, los $ 660 millones que se destinaron en años anteriores a compensar los salarios de los maestros, no figuran por mandato de la Ley de Educación, sólo habrá unos $ 140 millones adeudados de la liquidación de los fondos durante 2001; pero no dinero nuevo para aportar mensualmente. En realidad para los docentes sólo está programada una partida por $ 150 millones provenientes de un préstamo del Banco Mundial (a una tasa de 3% anual y con tres años de gracia para pagarlo), «pero con el fin de garantizar que los docentes de todo el país cobren antes del 5 de cada mes y no para el Incentivo Docente», según declaró a este diario una alta fuente del equipo económico.

Las penurias económicas del país de los últimos meses hicieron que directamente los diputados de los dos bloques mayoritarios se olvidaran del tema y que ni siquiera tengan en carpeta la forma de tratar la solución del conflicto legal y fiscal del Fondo. El problema radica en que en su momento, la ley impulsada en 1998 por el gobierno de Carlos Menem, indicaba que el Fondo tenía una vida útil hasta el 31 de diciembre de 2003 y que se obligaba al Ejecutivo a buscarle financiamiento a los $ 660 millones de pesos que demandaría el Fondo. En el primer año de vigencia del Incentivo se buscó como solución la aplicación de una molesta oblea que debían pagar los automóviles de más de $ 12.000 y de $ 20.000 de valor con alícuotas diferenciales. La forma de reglamentación de este impuesto fue caótica (probablemente haya sido el más molesto tributo de la historia impositiva argentina), y puede quedar en el recuerdo como el más evadido (en concreto se recaudaron únicamente $ 300 millones). La memoria también incluye el dato que nunca fue controlado por ningún inspector de impositiva y la Carpa Blanca de Martha Maffei que ahora amenaza volver a instalarse.

El gobierno de Fernando de la Rúa decidió no continuar en 2000 con la «oblea» e impulsó una nueva ley por la cual por dos períodos fiscales (2000 y 2001) los $ 660 millones se incluyan como partidas dentro del presupuesto. Salvo una demora actual de $ 200 millones, la administración aliancista cumplió con la promesa. Sin embargo desde 2002 el tributo ya no estará en el presupuesto y se deberá buscar un nuevo financiamiento si los legisladores deciden continuar con el Fondo tal como manda la ley y más allá de la decisión de Domingo Cavallo de ignorarlo. En otras palabras, se piensa en aplicar un nuevo impuesto directo (probablemente la oblea molesta o algún tributo directo a los combustibles o la venta de automóviles 0 km), o continuar con la idea del equipo económico o de ignorar la aplicación de las partidas. Si esto es así, el gremio de Maffei amenaza con medidas judiciales concretas además de la búsqueda de un lugar para levantar nuevamente la Carpa Blanca.

Hay una tercera alternativa que ronda en la mente del equipo de Jorge Remes Lenicov: transferir el gasto a las provincias. «Los docentes son empleados provinciales y no nacionales; que sean los gobernadores los que se soporten Carpas Blancas en cada plaza provincial»
, reflexionaba ayer ante este diario una fuente del gobierno que debe estudiar este tema con los diputados en el Congreso desde esta semana.

Dejá tu comentario

Te puede interesar