Nueva York

Economía

L a semana terminó más o menos como se esperaba, aunque fueron tantos los desilusionados como los que respiraron aliviados. Es que desde el lunes todo parecía ser una apuesta a los números sobre el empleo que se conocieron el viernes 2 por la mañana, y si bien éstos fueron mucho mejores que lo esperado, hay que reconocer que no alcanzaron para excitar completamente a los inversores.

Así, mientras que se negociaban unos impresionantes 1.600 millones de papeles en el mercado tradicional, el Dow terminó ganando un "normal" 0,94% para cerrar en 10.470,59 puntos. Distinto fue el caso del mercado electrónico, donde se concentró la atención al superarse los 2.200 millones de acciones, lo que determinó una suba de 2,09% del NASDAQ.

Adelantándose a lo que será el leitmotiv para las próximas semanas y demostrando la confianza que hay, Alcoa, que mañana será la primera Blue Chip en dar a conocer públicamente los números contables de último trimestre, fue el papel del Dow que más trepó el viernes, ganando 3.7%. Si bien, dejando de lado la situación geopolítica y otros imponderables, el escenario sigue luciendo claro -especialmente ahora que el Dow volvió a ubicarse del lado ganador para lo que va de 2004 y el dólar trepó casi 2% ante el euro-, no hay que perder de vista que otra vez los bonos del Tesoro se desplomaron y que la tasa a 10 años alcanzó la zona de 4,2%, ante la posibilidad de que las presiones inflacionarias se disparen. Insistimos una vez más: si bien el cielo está despejado, en el horizonte hay una inmensa tormenta en gestación.

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