19 de julio 2002 - 00:00

Opción para invertir: los precios de campos caen 40% en dólares

Opción para invertir: los precios de campos caen 40% en dólares
Los precios de los campos cayeron entre 30% y 40% en dólares durante el primer semestre de este año como consecuencia de la devaluación y de la incertidumbre que sobrevoló la economía en general y la renta agropecuaria en particular. Hoy no existe un mercado unificado ni precios indicativos para el valor de las tierras aptas para producción. La demanda podría ser considerada explosiva por el interés de inversores extranjeros y de nacionales extrasectoriales aunque no se concretan negocios porque «no hay precio», dicen los especialistas.

«Hay tantos valores como potenciales compradores»
, sostienen los conocedores del mercado, quienes a su vez afirman que la variación de un precio depende también de la forma de pago.

El negocio del campo incrementó sus márgenes brutos en agricultura, situación que generó una mayor demanda de campos agrícolas para arrendamientos, donde los valores calculados en producto, se mantuvieron entre estables y en alza y la demanda muy activa.

La imposición de las retenciones al agro luego de la devaluación hizo presumir un escenario incierto para el mercado de compraventa de tierras productivas. No obstante, con el correr de los meses se vislumbró una mejora en la rentabilidad agrícola de algunos granos que pasaron a triplicar su valor en pesos.

• Modelo

De hecho, un informe comparativo realizado por la Dirección de Economía Agraria de la Secretaría de Agricultura de la Nación muestra un modelo de 1.000 hectáreas propias y 900 arrendadas en el norte de Buenos Aires y sur de Santa Fe (zona top) con producción de maíz y soja. Los números indican que en mayo de 2002 se obtenía una rentabilidad de 9,1% contra otra de 6,7% en marzo de 2001, tanto en ingreso por hectárea como en valor total de la explotación. Con este escenario, en el que coinciden administraciones consideradas prolijas, se generó una fuerte corriente de demanda hacia los campos aptos para la agricultura ya que los empresarios intentarían volcarse masivamente a la producción de soja debido a que reclama pocos insumos importados y permite valores altos de venta.

En consecuencia, la tierra apta para maíz/soja en el norte bonaerense ronda entre u$s 2.500/ 2.800 por hectárea, según las estadísticas aunque existen casos en que el precio de una hectárea se ubica en 4.000 u$s/ha. El año pasado el promedio de la hectárea maicera se ubicó en u$s 3.592, según las estadísticas de «Márgenes Agropecuarios». Para comprar una hectárea se necesitaban 437 quintales de maíz, pero hoy la ecuación cambió y la hectárea se ubica en u$s 2.500 y se necesitan 340 quintales de producto para acceder a ella (a un valor de maíz de u$s 73,5/tonelada). Un campo triguero en Necochea rondaría hoy en u$s 850/ha contra u$s 1.200 del año pasado cuando se necesitaban 100 quintales para comprarlo. Ayer se hubiese necesitado 68,5 quintales para acceder a la misma hectárea.

En ganadería,
la situación es diferente ya que si bien se mejoró la performance externa, la carne y la hacienda siguen comercializándose en pesos y no acompañaron el aumento que acumularon los granos (que se venden a valor dólar) tras la devaluación.

Si bien los gastos en insumos son menores para ganadería los precios del ganado en pie no treparon tres veces y media como los valores de los granos.
Por eso hoy se requieren más kilos de terneros para acceder a una hectárea de tierra. El precio promedio de 2001 para zona de cría es de u$s 513/ha para los cuales se necesitaban 550 kilos de ternero. Hoy, la hectárea de cría en la Cuenca del Salado rondaría en u$s 330 pero se necesitan 902 kilos de carne en pie.

• Escapatoria

En invernada la ecuación es similar: el promedio de venta del año pasado llegó a u$s 1.338/ha con una necesidad de 1.598 kilos de novillo y actualmente el precio de la hectárea se ubica en u$s 950 pero se requieren 2.448 kilos de novillo para comprar una.

Esta situación no frenó el interés de la demanda y la ganadería se convirtió, durante los últimos meses, en una escapatoria financiera para el
«corralito». La conversión de ganado en billetes es muy fácil y rápida, y la demanda de campos ganaderos aumentó cerca de 50% hasta alcanzar zonas antes denominadas «marginales» aun para la ganadería.

El campo sigue siendo una alternativa de interés para inversores extrasectoriales. De hecho,
resurgen los pools de siembra y se incrementa la producción ganadera con capitalización (donde el propietario del campo pone la tierra y un inversionista aporta capital para comprar el ganado), generando una frenética actividad en el mercado que llevaron a concretar negocios de arrendamientos de campos de cría a 35/40 kilos por hectárea/año. Además, en ganadería comienzan a jugar otros elementos que terminarían aumentando la demanda de campos. En efecto, la expectativa de consolidación de los mercados externos durante los próximos seis meses darían firmeza a los precios de la hacienda y afirmaría los precios.

Dejá tu comentario

Te puede interesar