Catastrófica. Esta es la única palabra para describir la caída de los bonos argentinos que ayer presentaron bajas de hasta 8%. La jornada arrancó mal para todos los papeles emergentes debido a los flojos resultados conocidos sobre el sector hipotecario norteamericano, lo cual provocó una ola de venta y pánico en la región. Néstor Kirchner, por su parte, se encargó de intensificar el golpe hacia los papeles argentinos -con declaraciones contra operadores-provocando la peor rueda del mercado local desde la crisis de 2001
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La primera noticia que recibieron los inversores apenas empezaron a operar los mercados fue que las ventas de casas nuevas en los Estados Unidos bajaron más de lo previsto en junio. Además, los pedidos de bienes duraderos también estuvieron por debajo de las proyecciones de los analistas. Esto encendió la luz amarilla sobre el andar de la principal economía del mundo, y los inversores prefirieron resguardarse en el bono del Tesoro a 10 años norteamericano. Ayer cayó 10 puntos básicos a 4,80 por ciento debido a la fuerte demanda que tuvo de los capitales que abandonaron las plazas emergentes.
En este panorama, los papeles argentinos venían cayendo a la par de los demás bonos de la región, pero cuando Kirchner afirmó que no tenía «ninguna duda que el INDEC está trabajando muy bien», las órdenes de venta de tenedores de bonos argentinos empezaron a llover en el piso. Además, a medida que el discurso continuaba, el enojo de los inversores hacia el país crecía ya que Kirchner incluso llegó a acusar a una serie entidades de que eran los causantes de las presiones inflacionarias. En ese momento, el malhumor era absoluto, y todos querían desprenderse de cualquier activo que tuviesen de la Argentina.
En este panorama, los bonos en dólares, legislación Nueva York, fueron los que más cayeron. El Par retrocedió 7,70% para cerrar en u$s 36, mientras que el Discount perdió casi 6% y se conseguía a u$s 82. Ante estas caídas, el riesgo-país se disparó más de 15% y alcanzó los 468 puntos. De esta manera, la Argentina volvía a encabezar, por tercera jornada consecutiva, el crecimiento del riesgo entre los emergentes. El Central hizo bajar el dólar a $ 3,17, pero a un costo alto en reservas.
En cuanto a los bonos en pesos que ajustan por CER, éstos alcanzaron nuevos mínimos del año. El Discount en pesos cedió 6,77% para cerrar en $ 122,50 mientras que el Par perdió 6,40%. En cuanto a los papeles de mediano plazo, el BOGAR 2018 fue el más castigado al ceder 6,38%.
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