30 de mayo 2008 - 00:00

Peña: "Retenciones agravian la Constitución"

Para Luis María Peña, ex director de Auditoría Fiscal de la DGI, las retenciones no sólo «son distorsivas» sino que su aplicación actual conlleva una colección de agravios a la Constitución. Las que siguen son las principales declaraciones del ex funcionario, miembro de una consultora que se ocupa de la fiscalización privatizada en varias provincias.

Periodista: ¿Recauda bien este gobierno?

Luis María Peña: Tiene la vaca atada. Estos no son otros tiempos, en los que había que buscar. Con todos los impuestos distorsivos que hay, recauda demasiado bien. Tiene las retenciones, el impuesto al cheque, tiene la cuarta categoría, es decir, el impuesto a la ganancia a los empleados en relación de dependencia. Es un eufemismo llamarlo impuesto a la ganancia porque afecta a la gran mayoría que en realidad está pagando impuesto al trabajo. Además el IVA tiene cada vez más controles informáticos.

P.: ¿Esta es una política fiscal para un modelo redistributivo?

L.M.P.: No, es una política fiscal regresiva. El IVA toca a todos por igual pero el que tiene pocos ingresos lo único que hace es consumir; en cambio el que tiene altos ingresos no puede comer diez veces por día ni comprarse mil quinientos trapos. Entonces le sobra y con eso hace operaciones de Bolsa, que están exentas de impuesto. ¡Mire si es necesaria la reforma impositiva! Para que exista redistribución equitativa del ingreso como marca la ley. Y una nueva ley de coparticipación para que cada provincia reciba lo que merece.

P.: ¿Se justifican hoy las retenciones?

L.M.P.: Ortodoxamente hablando, el esquema debería estar fundado en un impuesto que es perfecto, el Impuesto a las Ganancias, y en el Impuesto al Valor Agregado (IVA). Las retenciones son distorsivas, como el impuesto al cheque. Cuando las restableció el gobierno de Eduardo Duhalde, fue en el contexto de la crisis de 2001. Y además en un nivel razonable. Lamentablemente, estas retenciones comportan una colección de agravios a la Constitución Nacional.

  • Atribuciones

    P.: ¿En qué sentido son anticonstitucionales?

    L.M.P.: El artículo 4º dice que los derechos de importación y exportación pertenecen a la Nación pero dice también que los debe fijar el Congreso. El artículo 52º establece que la iniciativa en materia de imposición debe ser de la Cámara de Diputados, porque es la voz del pueblo. El artículo 9º dice que la tarifa en materia de imposiciones debe ser reglamentada exclusivamente por el Congreso. Hay más: el artículo 16º establece que en materia de imposiciones el criterio debe ser la igualdad. Igualdad no quiere decir tratar a todos igual, sino tratar igual a los iguales. Y por eso las retenciones, que son impuestos indirectos, violan la Constitución. Finalmente, el artículo 17º, que funda el derecho de propiedad, prohíbe la confiscación.

    P.: ¿La Constitución fija el límite a partir del cual un impuesto es confiscatorio?

    L.M.P.: No. Pero dice, y la Corte Suprema así lo ha admitido, que cuando conlleva una quita desmesurada del capital o de la renta se convierte en confiscatorio. Pero además el artículo 75º prohíbe la delegación legislativa, salvo en casos de emergencia. Sinceramente, con los índices que da el gobierno, ya no hay emergencia. Y el artículo 92º dice que la delegación de facultades, aun ante razones de emergencia, tiene excepciones: de ninguna manera se pueden delegar facultades en materia penal, electoral y tributaria. Lo dice así, taxativamente. Los gobernadores deberían haber reaccionado porque el artículo 128º dice que están obligados a cumplir y hacer cumplir la Constitución. ¿Quiénes proveen los commodities agropecuarios? Las provincias. Pero por un pacto fiscal la Nación las obligó a no gravar con impuestos locales -Ingresos Brutos-la producción primaria. Es decir, la Nación se queda con todo el beneficio del esfuerzo, el trabajo y la renta. No hablemos del desacople de los precios internacionales para cuidar el consumo local, porque los precios siguieron disparándose.

    P.: ¿Por qué cree que decidieron este último aumento?

    L.M.P.: No sé, dicen que sobra plata. Creo que la cuestión de las retenciones es coherente con actitudes del Poder Ejecutivo que bien lejos están de la Constitución y del sistema republicano. Retener es la palabra clave. Hoy tenemos «retención» del poder a través de pases conyugales; « retención» política a través de un Partido Justicialista sin elecciones internas; «retención» de las facultades legislativas y «retención» de parte del Presupuesto, que manejan discrecionalmentepara «retener» la voluntadpolítica de esos gobernadores que se callaron la boca, salvo honrosas excepciones.

  • Recaudación

    P.: ¿Está afectando el conflicto a la recaudación?

    L.M.: Sin duda. La recaudación se anuncia a fin de mes. Pero se produce cada día, con cada acto imponible. Entonces, en este momento, no sólo el gobierno no cobra las retenciones, sino que todo lo que rodea al sector agropecuario se ve afectado. Toda zona rural tiene una comuna que vive de la actividad agrícola. La agroindustria, que es la que produce el valor agregado, se paraliza. No se recauda el IVA, la ganancia, las transacciones por cheques, las provincias no cobran Ingresos Brutos, los municipios no cobran la tasa de inspección, etc.

    P.: ¿Usted eliminaría o reduciría las retenciones? L.M.P.: Primero las reduciría y buscaría otra fórmula. Eliminaría la categoría que grava la renta del trabajo y modificaría el tope del Impuesto a las Ganancias para las empresas cuando esa ganancia es extraordinaria. Las retenciones son distorsivas, no redistributivas. Pero, claro, son más fáciles de recaudar que el Impuesto a la Ganancia. Controlemos bien el Impuesto a la Ganancia y si hay que cambiar algo, subamos ese impuesto para grandes rentas.

    Entrevista de Claudia Peiró
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