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Luiz Inácio Lula da Silva
Cabe señalar que en el caso de derivados del caucho, el aumento de las exportaciones es un subproducto de la mayor demanda de automóviles y que las ventas podrán mantenerse y crecer en la medida en que ésta se sostenga.
«Parecería que, en estos sectores, sólo el de productos químicos y, de forma parcial, los derivados del caucho tienen capacidad de continuar creciendo en función de una dinámica propia», explica la consultora.
Ahora bien, ¿quiénes son los grandes perdedores?
Las exportaciones de productos de reino animal, vegetal y sus aceites han caído por un valor similar a las ganancias de los otros tres capítulos, y en ellos ejerce gran influencia las menores exportaciones de trigo, leche y productos hortícolas.
En el caso del trigo, la demanda depende de la cosecha local. Por el lado de la leche, las exportaciones todavía enfrentan las limitaciones de los acuerdos de precios que limitan el acceso de la producción argentina al mercado local, aunque se están recuperando lentamente y en el caso de productos hortícolas, parecería que las exportaciones argentinas se han visto sustituidas por producción local e importaciones de otros orígenes.
Respecto de las ventas de manufacturas de origen agropecuario, se están acercando a los niveles predevaluación, empujado por la mejora en el poder adquisitivo de la población tanto en términos reales como en moneda dura.
• El otro capítulo que impacta sobremanerapor la caída de comercio es el de material de transporte, donde pese a un aumento de 50% en las importaciones entre 2004 y 2005, éstas no alcanzan a 50% de lo que fueron en 1998, representando u$s 1.400 millones menos de exportaciones argentinas.
En conclusión, excepto que haya un cambio radical en el patrón de importaciones brasileñas y en su participación en el consumo aparente de la población, dado el perfil actual de la oferta exportable argentina y el perfil importador de Brasil y de no mediar una significativa intervención estatal o un problema de tipo climático muy severo, «las exportaciones argentinas están condenadas a crecer a ritmos menores que el conjunto de las importaciones y que, hasta que se vuelva a producir una recesión en la Argentina, el saldo de la balanza comercial deberá mantenerse ampliamente positivo para Brasil», afirma un análisis de la consultora JSD.



