Londres (AFP) - Los miembros de la OPEP divergen sobre cómo actuar ante la fuerte caída de los precios del petróleo, con Arabia Saudita encabezando a quienes abogan por contemporizar, y los anti-Washington, Venezuela e Irán, liderando una posición favorable a recortar su producción.
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Desde el inicio de la semana, Nigeria, Kuwait y Arabia Saudita afirmaron que no era necesario que la Organización de Países Exportadores de Petróleo convocara a una reunión extraordinaria -antes de la programada el 15 de marzo en Vienapara estudiar nuevas reducciones en la oferta de crudo.
Y ello, pese a que el barril ha llegado a caer por debajo de los u$s 51, un mínimo desde la primavera boreal de 2005.
«No hay razón para una reunión extraordinaria de la OPEP, ya que los fundamentos (del mercado) son más saludables de lo que eran durante la reunión de Doha» en octubre, dijo el ministro saudita de Petróleo, Ali Al Naimi.
Para Arabia, las reducciones en la producción ya decididas desde octubre son suficientes como para equilibrar el mercado, siempre y cuando sean efectivamente aplicadas.
En su última reunión de mediados de diciembre en Abuja (Nigeria), la OPEP -que suministra 40% de la oferta mundial de crudo- decidió un recorte de producción de 500.000 barriles diarios a partir del 1 de febrero.
Previamente, en Doha (Qatar), en octubre, se había anunciado otra reducción de 1,2 millón de barriles diarios (mbd) desde el 1 de noviembre.
Sin embargo, estos recortes teóricos sólo han sido parcialmente aplicados. Los expertos estiman que Arabia Saudita, mayor productor del cártel, es el único en cumplir esos anuncios, asumiendo una tercera parte del recorte total, es decir, 538.000 barriles sobre 1,7 mbd.
Ello le otorga a Arabia la autoridad suficiente como para exigir más rigor con lo ya anunciado, en lugar de tomar nuevas medidas. Nigeria y Kuwait también indicaron que habrá que esperar el efecto que tendrá en el mercado, el 1 de febrero, la última reducción de producción adoptada en Abuja.
Pero no todos opinan igual. «La OPEP no parece ser un grupo muy unido. Arabia Saudita aboga por esperar, mientras que otros miembros quieren nuevas reducciones», subraya Steve Rowles, de CFC Seymour.
Es el caso, por ejemplo, de Irán y Venezuela, respectivamente segundo y tercer productores del cártel, aunque su producción sumada sea menos importante que la de Arabia.
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