Planes sociales: cómo queda la distribución

Economía

El primer mes de aplicación del Plan Jefas y Jefes de Hogar Desocupados dejó una certeza que despertará envidias cruzadas entre los gobernadores: tres provincias concentran 77% de los beneficiarios de todo el país. Se trata de Buenos Aires, Salta y Santa Fe que representan respectivamente 62, 8, y 7 por ciento del total de inscriptos al plan que ideó Eduardo Duhalde para apagar el incendio social. En tanto, según se desprende de un estudio de la consultora Economía y Regiones de Rogelio Frigerio (nieto), Misiones, Tucumán y Tierra del Fuego en conjunto representan sólo 1 por ciento de los beneficiarios del programa de asistencia. Sin embargo, el indicador más certero para medir el grado de presencia del plan en cada provincia es la cantidad de inscriptos respecto al número de desocupados que hay en cada territorio. En este sentido, el relevamiento indica que Formosa encabeza el ranking con 56% del total de la población desocupada anotada en las grillas del programa. La siguen Salta con 47%, San Luis con 35% y Chaco con 31%.

El primer mes de aplicación del Plan Jefas y Jefes de Hogar Desocupados culminará, amén de las críticas esbozadas por algunos mandatarios provinciales, con el siguiente dato que bien podría despertar envidias cruzadas en las gobernaciones: las provincias con el mayor número de beneficiarios inscriptos fueron Buenos Aires (62% del total), Salta (8%) y Santa Fe (7%). En conjunto representan 77% de los desocupados que fueron anotados en las grillas del programa de asistencia.

Las cifras que surgen de un estudio realizado por la consultora Economía & Regiones de Rogelio Frigerio (nieto) muestran que la mayor cantidad de beneficiarios fue aportada por dos provincias cuyos mandatarios pusieron el grito en el cielo al descubrir que muchos de esos desocupados fueron anotados sin su control. Se trata de Buenos Aires y Santa Fe, que hicieron llegar su descontento al ministro de Trabajo, Alfredo Atanasof, exigiendo una pronta solución.

El que se mostró más ofuscado fue el santafesino Carlos Reutemann, quien aseguró que aproximadamente 10.000 de los 38.669 inscriptos en la provincia fueron ingresados en el sistema por fuera de la lupa provincial.

Algo similar denunció el bonaerense
Felipe Solá, quien habló de 70.000 anotados sin el consentimiento de la provincia. En Buenos Aires son hasta ahora 328.284 los inscriptos en el plan.

Por el contrario, entre las jurisdicciones con menor número de personas favorecidas se encuentran
Misiones, Tucumán y Tierra del Fuego, que, en conjunto, apenas superan 1% del total distribuido.

Sin embargo, el indicador más certero para medir el grado de eficacia del plan es comparar
la cantidad de inscriptos con el número de desocupados en cada provincia.

En este sentido, el relevamiento de
Economía & Regiones indica que si se considera la cantidad de beneficiarios según el grado de desocupación de cada territorio, Formosa encabeza el ranking, con 56% del total de población desocupada anotada en las grillas del programa. La siguen Salta, con 47%; San Luis, con 35%, y Chaco, con 31%, las que alcanzan a cubrir el mayor número de personas sin trabajo con el plan ideado por el presidente Eduardo Duhalde.

Desde este ángulo de visión, si bien a la
provincia de Buenos Aires ingresó 62% de los planes de todo el país, esto sólo alcanza para cubrir 24% de sus desocupados.

•En Córdoba

En tanto, Córdoba es, de las provincias grandes, la que menos beneficiarios inscribió en el Plan Jefas y Jefes de Hogar Desocupados.

Los inscriptos mediterráneos son
24.553, que representan 11% de los desempleados de la provincia comandada por José Manuel de la Sota. Sin embargo, tampoco faltaron los problemas con la inscripción, esta vez con desavenencias entre el Consejo Consultivo Municipal de la capital mediterránea y el gobernador, quien decidió no participar más de la organización del programa.

La semana pasada, el órgano de contralor de la aplicación del plan en la ciudad sostuvo que
el gobierno de la provincia había enviado más de 9.000 solicitudes de beneficiarios de los planes sociales que no pasaron por el control del ente municipal.

Es por eso que el Consejo Consultivo anticipó este fin de semana que volverá a evaluar las solicitudes que quedaron fuera de su control.

En Catamarca podría ocurrir algo similar si esta semana prospera la queja del gobierno de
Oscar Castillo por el «mal manejo» de los planes que hace Nación. Las amenaza es apartarse de la distribución de los planes porque la provincia «no pude realizar un control eficiente del programa».

El Plan Jefas y Jefes de Hogar Desocupados fue incluido en el la Ley de Presupuesto 2002
por un monto total de 700 millones de pesos para ser distribuidos por las respectivas jurisdicciones.

A partir del Decreto 565/2002 de Duhalde y a través del Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social
se inició este mes su pago en LECOP, al cual accedieron más de 530 mil personas.

Con relación a la Ley de Presupuesto, se observan diferencias significativas en el reparto por provincia. En particular, la jurisdicción que resulta más favorecida es Buenos Aires, con una diferencia a favor de 202 millones de pesos.

Por otra parte, el programa alcanza a cubrir 16% del total de desempleados del país, ya que frente a los 531.237 beneficiarios existen más de 3.000.000 de desocupados.

El monto mensual por desembolsar a través del programa es de aproximadamente 80 millones de pesos
(más las comisiones bancarias de 1,69 peso por beneficiario). Esto representa una erogación anual de 638 millones de pesos (644,7 millones de pesos con comisiones) totales para 2002.

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