Prat Gay, sobreseído en una causa por evasión fiscal
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Y aclaró que "tan sólo se trataba de una cuenta a nombre de una persona física, con un poder de administración limitado a nombre de una persona física. Tampoco se trataba de una novedad para la AFIP mi vínculo con la Sra. Fortabat, pues lo conocía muy bien como consecuencia de numerosas inspecciones a ambos, desde 2005 en adelante".
Prat Gay indicó también que "como la denuncia, y la supuesta evidencia respaldatoria, eran en sí contradictorias, Echegaray y su AFIP inventaron entonces que la cuenta de Amalita no estaba declarada. Conseguían así desplegar un manto de duda sobre dos nombres mediáticamente atractivos para darle mayor impacto político a la denuncia que abarcaba a 4040 personas".
"Pero la AFIP sabía perfectamente que la cuenta estaba declarada. Para cerciorarse, tan solo debían constatar que los cinco activos que figuraban en dicha cuenta formaban parte de las decenas de activos financieros que aparecen en la declaración jurada de Amalita", enfatizó el jefe del Palacio de Hacienda.
Asimismo, abundó: "La AFIP obtuvo de la agencia fiscal francesa información que ya conocía (que yo era apoderado de una cuenta declarada de Amalita Fortabat) y transformó esa información ya conocida en supuesta evidencia de una plataforma facilitadora para la evasión con el único objetivo de ensuciarme a mí, un político opositor al kirchnerismo, y a Amalita, una figura pública".
"La persecución, las mentiras y las extorsiones de Echegaray no se agotaron en la falsa denuncia. En los meses subsiguientes me acusó, por momentos, de ser el titular y no ya el apoderado de la cuenta de Amalita, para evitar que el fiscal me excluyera de la causa (como apoderado no me cabía ninguna responsabilidad fiscal)", resaltó.
El ministro aseguró que "el daño que le hizo a mi buen nombre y reputación esta falsa imputación es inmenso y difícil de estimar. Sin embargo, decidí no accionar contra la AFIP a la que seguramente le hubiera ganado el juicio civil. No quería resarcimiento económico sino moral".
"No pretendía que me pague la AFIP, sino que paguen penalmente las personas que montaron esta denuncia y persecución mafiosa: Ricardo Echegaray, Horacio Justo Curien (Subdirector General de Fiscalización) y Pedro Gustavo Roveda (Subdirector General de Asuntos Jurídicos), quienes firmaron la denuncia y la ratificaron bajo juramento, a sabiendas de las faltas de verdad y autenticidad en que incurrían acerca de mi situación", subrayó.
Y aclaró que "denuncié penalmente a estos tres individuos para que los funcionarios del presente y futuro piensen más de dos veces antes de lanzarse a perseguir desde el Estado, usando ilegítimamente sus herramientas, a quienes piensan distinto al gobierno de turno".




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