La construcción de la primera etapa de una planta de tratamiento de efluentes cloacales en Berazategui para 2008 fue el resultado de una audiencia de conciliación convocada ayer por la Corte Suprema, en la que intervinieron el Estado nacional, el municipio y Aguas Argentinas, además de los miembros del Tribunal.
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La instalación de la planta -que la Justicia en primera y segunda instancia ordenó, en 2003, realizar en 18 meses- se había convertido en un motivo de cuestionamiento contra Aguas Argentinas, conspirando contra la imagen pública de la empresa. El conflicto se inició porque el contrato original de la concesión preveía la construcción de la planta en 1998. Un año antes, al realizarse la renegociación del contrato, la obra es demorada con el consentimiento del Estado, y finalmente en la última revisión que terminó en enero de 2001 (en el gobierno de la Alianza) se postergó para 2018.
El tema tiene varias aristas. Berazategui no forma partedel área de concesión de Aguas Argentinas, ya que el municipio es atendido por otra empresa. En el río, a 2,5 kilómetros de la costa de esa localidad, un caño «emisario» de Aguas Argentinas arroja más o menos la tercera parte de los efluentes cloacales que se producen en Capital Federal y Gran Buenos Aires (el resto se procesa en las plantas del sudoeste y del norte operadas por la empresa).
• Pretratamiento
Según Aguas Argentinas, los efluentes no afectan a las costas de Berazategui, las que estarían contaminadas por desechos industriales y residuos cloacales de otras empresas a través de unos 20 arroyos que pasan por el municipio y desembocan en el río. Sin embargo, la empresa reconoció que el volcamiento de los efluentes provocó una mancha en el río que tiene actualmente unos 1.500 metros cuadrados. Según Aguas Argentinas, los residuos cloacales tienen un pretratamiento en Wilde (para disolver los sólidos) y, por otra parte, el poder de dilución del río impediría la contaminación.
En la renegociación de 1997 y 2001, tanto la empresa como los gobiernos habían coincidido en privilegiar un plan de saneamiento que empezara por el Matanza y el Riachuelo, y en tanto realizar obras intermedias en Berazategui, como repartir los efluentes cloacales a través de dos caños.
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