Los negociadores de los países miembro del Mercosur (Argentina, Brasil, Uruguay y Paraguay), que representan al bloque en las negociaciones por el Area de Libre Comercio de las Américas (ALCA) que continuaron ayer en Puebla, confiaban anoche en que la propuesta que llevaron a la ciudad mexicana sería la que finalmente prevalecería. La afirmación vino de parte del viceministro de Desarrollo Agrario de Brasil, Guilherme Cassel, que aseguró que la versión de un ALCA «light» que comenzaría a regir desde enero de 2005, sería la «vencedora». Si esto finalmente sucediera, y el viernes se plasmara en el acta final del encuentro de Puebla, el Mercosur habría superado por lo menos en votos a la idea de un ALCA amplio (salvo en el capítulo subsidios al agro), que llevaron a este encuentro Estados Unidos, Chile, Canadá, Costa Rica y México.
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Según Cassel «mi opinión es que las diferencias entre las propuesta del Mercosur y las del resto de los países no son tantas como habíamos creído» y que en definitiva «es muy posible que la propuesta del Mercosur sea la vencedora», por la que se inclinen la mayoría de los 34 países participantes del encuentro de Puebla. La visión del funcionario se basa en que la propuesta del Mercosur «es la que menos obliga a los países a firmar cosas que no quieren».
Ayer la delegación argentina que maneja el secretario de Relaciones Económicas Internacionales, Martín Redrado, sintonizaba con la versión de Cassel, pero la prudencia de ser la voz cantante del Mercosur por tener la Argentina actualmente la presidencia pro tempore del bloque hizo que la posición no se hiciera pública.
En concreto, la idea del Mercosur ante el ALCA es dividir en dos bloques las negociaciones: bienes por un lado, y servicios e inversiones por el otro. En el primer caso, si es que hay un desmantelamiento global de los subsidios agrícolas en Estados Unidos y Canadá, podría hablarse de una apertura global de los aranceles ya en 2005. Sin embargo, como esto se considera utópico, la apertura debería hacerse de manera gradual y en un cronograma que arrancaría en enero del próximo año, y tendría otras dos etapas: 2010 y 2025. De todas formas el bloque exige que Estados Unidos comience ya a reducir aunque sea parte de los subsidios agrícolas a las exportaciones hacia el continente, decisión que ya fue anunciada por el gobierno de George W. Bush en el primer día de negociaciones.
Como contrapartida, para el caso de las inversiones y los servicios, el Mercosur propone que la apertura se realice en el marco de negociaciones bilaterales y no dentro de un bloque como el ALCA. Los países caribeños más Bolivia apoyan la idea del Mercosur.
Por su parte, Estados Unidos, Costa Rica, Canadá, México y Chile proponen una apertura global y rápida de bienes, servicios e inversiones; pero que el capítulo de los subsidios agrícolas (salvo los destinados a las exportaciones dentro del continente), se realicen en el marco de la Organización Mundial de Comercio (OMC). Esta posición es acompañada por Colombia, Perú, Ecuador, Honduras, Guatemala, Nicaragua y otros países centroamericanos.
Venezuela mantiene su posición contraria a la formación misma del ALCA, pero continúa sentándose en la mesa de negociaciones. La reunión de Puebla continuará hoy, con la definición de dos cuestiones clave, pero sobre las que ya hay un principio de acuerdo: la aplicación de criterios generales en todo el continente sobre leyes de defensa de la propiedad intelectual y de mecanismos de aplicación de derechos antidumping y de salvaguardas.
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