Quijote contra el molino Kirchner
En el diario español de información y opinión on line «El Confidencial» se relatan los padecimientos del N° 1 de Repsol, Antoni Brufau, para moverse y entender a los funcionarios de Néstor Kirchner. Está titulado «El quijote Brufau contra el molino Kirchner: Argentina pone a Repsol al borde de un ataque de nervios». La mencionada publicación es dirigida por Jesús Cacho, periodista de reconocida trayectoria, que pasó por las redacciones de «El País» y «El Mundo», y además es autor de varios libros.
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Un patagónico de adopción (nació en Buenos Aires), el ministro de Planificación, Julio De Vido, se sintió molesto porque Brufau y Locutura viajaran a Santa Cruz (la provincia de Kirchner), hace dos semanas, invitados por el actual gobernador, Sergio Acevedo, tan patagónico, peronista y amigo del presidente argentino como el propio ministro.
Así, De Vido no dudó a la hora de llamar a Brufau y darle un toque de atención por haber visitado Buenos Aires y no haberlo llamado. Y encima viajar a Santa Cruz a ver a un «enemigo interno» como es el gobernador Acevedo en el seno del kirchnerismo. «No te quise molestar», apenas susurró Brufau, otra vez sonrojado frente al reclamo del ministro argentino.
«¿Qué se debe hacer en estos casos?», se preguntó luego Brufau, sorprendido por el reclamo de De Vido («Nosotros sólo llamamos a los ministros cuando tenemos problemas graves», explicó.) y por el grado de pelea interna que exhiben los propios kirchneristas. Y esto no ha hecho más que empezar. Con todo, en estos pocos meses, Brufau se ha dado cuenta de que mantener una buena relación con el gobierno kirchnerista es indispensable para la viabilidad de la compañía, algo difícil de explicar a los accionistas, pero vital a la hora de cuidar los intereses de Repsol YPF del otro lado del Atlántico.




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