8 de noviembre 2001 - 00:00

Recoleta: desolación en un shopping center

Los ejecutivos de Alto Palermo SA (APSA) se rascan la cabeza sin saber muy bien qué hacer: el Buenos Aires Design Center (BADC), uno de los shopping centers propiedad del grupo IRSA, el grupo chileno Said/Parque Arauco y el banco de inversión Goldman Sachs, atraviesa una de las mayores crisis de su (tradicionalmente) problemática existencia.

Además de los atrasos en el pago de alquileres (endémicos en casi todos los centros comerciales del país, habida cuenta de la crisis del comercio minorista), el BADC ha sido abandonado por gran parte de sus inquilinos. La razón: la aún más grave crisis que afecta a la construcción, que paralizó las ventas de materiales de construcción, artefactos, elementos de decoración y conexos, que es justamente lo que se ofrece en el BADC.

Sin embargo, la evidencia más fuerte del estado en que se halla el centro de diseño es su terraza de restoranes, hasta hace poco uno de los paseos más concurridos de la zona de Recoleta.

«Estamos dejando que venzan los contratos para poder rediseñar totalmente esa zona del shopping»,
dice un alto ejecutivo del grupo, sin especificar cuándo quedará «liberado» el paseo.

Hasta ahora sobrevive apenas un cuarteto de restoranes, cuyos «maîtres» salen a vocear la mercadería que ofrecen sus locales a desprevenidos viandantes, casi siempre sin éxito. Las marquesinas todavía exhiben -borradas por el tiempo o la acción de operarios no demasiado eficienteslos nombres de algunos de los locales que albergó la hoy casi desierta terraza: Wendy's (que partió no sólo de allí sino de todo el país) y Sensu son los más notables.

El «ancla» de la terraza era -en uno de sus extremos-el Hard Rock Café, cuyas ventas se cayeron acompañando la tendencia de la cadena en todo el mundo, pero que todavía atrae a una clientela formada fundamentalmente por turistas estadounidenses nostálgicos de sus consumos habituales.

En los planes de APSA estaría la reforma integral de la terraza para tratar de devolverle pasados esplendores, pero con otro «mix» de oferta gastronómica. A su vez, este cambio -esperan en APSA-debería atraer más gente a la zona de locales de decoración y diseño. De todos modos, está claro que el éxito o el fracaso de esta iniciativa dependerá mucho del cambio de situación económica general.

Opciones

En tanto, APSA anunció ayer que «por necesidades de financiamiento» propondrá a su asamblea de accionistas cuatro opciones para conseguir u$s 100 millones: emitir obligaciones negociables convertibles en acciones, emitir ON no convertibles en acciones a cinco años, la emisión de «títulos de deuda» dentro de un programa aprobado en 1999, y un aumento liso y llano de capital por los u$s 100 millones que necesitan. Esta última alternativa, obviamente, implica un aporte directo de fondos de los tres socios principales de la sociedad; sin embargo, algunos rumores indican que los chilenos de Said/

Parque Arauco no estarían demasiado dispuestos a hacerlo. En APSA, sin embargo, niegan de plano cualquier reluctancia de los socios chilenos a acompañar nuevas inversiones. La respuesta a esta cuádruple incógnita se despejará el 4 de diciembre, día de la nueva asamblea.
S.D.

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