Novedades en aerolíneas: Sabena, la aerolínea nacional belga, se declaró ayer en quiebra. Se trata de la primera línea europea importante fallida desde que los ataques terroristas a los Estados Unidos agravaron la crisis de la aeronáutica comercial iniciada por el enfriamiento de la economía. «Es un paso positivo para el sector (aeronáutico), que lo acerca más a cualquier sector en que a las compañías se les permite fracasar», dijo Gerald Khoo, analista de BNP Paribas. Swissair Group, dueña de 49,5% de Sabena, fue rescatada financieramente por el Gobierno y otras empresas de Suiza, y Crossair AG se encargará de la mayoría de sus vuelos. Aer Lingus, la aerolínea nacional de Irlanda, advirtió que podría quedarse sin fondos a principios del próximo año. KLM Royal Dutch Airlines, Alitalia y otras empresas están perdiendo dinero, despidiendo empleados y paralizando aviones. Las aerolíneas europeas podrían perder en conjunto unos 2.300 millones de dólares en 2001 porque la demanda en las rutas transatlánticas ha disminuido más de un tercio a partir de los secuestros aéreos del 11 de setiembre en los Estados Unidos, según calcula la Asociación de Aerolíneas Europeas.
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Sabena se quedó sin dinero luego de que no pudo hallar un socio que reemplazara a Swissair. «Es bueno verla desaparecer, porque ha afectando al mercado de aerolíneas más eficientes durante 40 años», dijo Mike Powell, analista en Dresdner Kleinwort Wasserstein, en Londres. «Sabena siempre tuvo dificultades para establecer una base de costos eficiente y uno espera que eso sea algo que una nueva Sabena pueda superar, sobre todo si hay capital privado de por medio».
Por su parte Boeing Company anunció haber firmado una carta de intención con El Al, la compañía israelí de bandera, apuntando a crear un «joint venture» para abastecer de elementos de seguridad a aerolíneas, aeropuertos y gobiernos. La empresa conjunta incluiría el desarrollo de tecnología, productos manufacturados, diseño de sistemas y procedimientos, y el entrenamiento de personal y del staff. «No hay tarea más importante para la industria aérea hoy que la de asegurarse que todos los aspectos del transporte aéreo están lo más seguros posible», afirmó Alan Mulally, CEO de Boeing Commercial Airplanes. «El liderazgo de El Al en materia de seguridad, combinado con los recursos y el capital de Boeing en lo que respecta a transporte aéreo, podría crear una fuente de conocimiento formidable para toda la industria».
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