6 de diciembre 2001 - 00:00

Se posterga traspaso de Eg3 a Petrobrás

El traspaso de la red de estaciones de servicio Eg3 a la empresa brasileña Petrobrás que estaba previsto para mañana, se postergaría debido a la renuncia del presidente de la compañía brasileña, Luis Phillipe Reichstul.

Las conversaciones entre los máximos representantes de Repsol, encabezados por el presidente Alfonso Cortina, que están en Buenos Aires, y los de Petrobrás, continuaron hasta última hora de ayer. La empresa española dejó trascender que todavía existen posibilidades de hacer la transferencia mañana.

Sin embargo, voceros de Petrobrás descartaron esa posibilidad debido a la peculiar estructura de la empresa brasileña, donde el presidente tiene concentrado el poder. Por otra parte, dentro de Repsol también se considera que con la situación actual de la Argentina, es muy difícil que se produzca el traspaso de activos a una empresa que se quedó sin su principal autoridad.

Misma dirección

Reichstul permanecerá en su cargo hasta el 21, y recién en esa fecha asumiría el nuevo presidente designado, Francisco Gros, que actualmente es presidente del Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social de Brasil.

Según los analistas, Gros mantendrá la misma dirección de Reichstul en cuanto al cambio de cultura de una empresa estatal hacia una compañía con fines lucrativos y foco en el mercado, y a mejorar el nivel y la dirección de las inversiones que aumentaron sobre todo en las áreas de gas natural y electricidad. Además, Reichstul llevó a la compañía a la Bolsa de Nueva York y aceleró la internacionalización de la empresa.

Sin embargo, la salida de Reichstul no es ordenada ni tampoco están claros los motivos. Petrobrás dijo oficialmente que es una renuncia por motivos personales pero descartó que se tratara de un problema de salud. Otras fuentes aseguran que Reichstul, de 52 años, se sometió a una intervención quirúrgica, y ésta sería la causa de la dimisión.

Hay quienes creen que el gobierno brasileño realizó designaciones en Petrobrás que no contaban con el aval de Reichstul, y que éste quedó virtualmente desautorizado. Por otra parte, la gestión del hasta ahora presidente de Petrobrás se vio fuertemente jaqueada por problemas de seguridad laboral y ambiental.
En marzo de este año, la empresa sufrió el crítico hundimiento de la plataforma P-36, que era la mayor del mundo, y el hecho produjo la muerte de 11 trabajadores.

En los últimos tres años, 81 empleados de Petrobrás murieron en accidentes de trabajo. En 2000 la empresa tuvo además seis accidentes ecológicos, dos muy graves: uno en la Bahía de Guanabara, frente a Rio de Janeiro, y otro en la localidad de Araucaria en el estado de Paraná Sur con el derrame de 4 millones de litros de crudo.

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