29 de septiembre 2003 - 00:00

Se profundiza tendencia de más ahorro y baja inversión

Se profundiza tendencia de más ahorro y baja inversión
En los primeros seis meses del año el ahorro nacional se ubicó en $ 38.415 millones, pero de ese monto sólo 63,3 por ciento se destinó a inversiones productivas. El resto, $ 13.451 millones, quedó como ahorro ocioso en manos de las familias, empresas y el gobierno que los acumularon «abajo del colchón».

Así fue difundido por la Dirección de Cuentas Nacionales del Ministerio de Economía y el informe del Balance de Pagos, y confirma lo adelantado por Ambito Financiero en agosto pasado. Si bien la inversión y el consumo crecieron fuerte en el primer semestre de 2003, lo hicieron por debajo de las posibilidades reales que hubiera tenido la economía si no se hubieran atesorado esos $ 13.451 millones. Eso refleja el bajo nivel de gasto del país, que en otras épocas se endeudaba para consumir por encima de sus posibilidades.

•Postergaciones

Como viene sucediendo desde 2001, el ahorro sigue escalando básicamente porque la gente posterga consumo y no toma de decisiones de compra importantes. Pero al mismo tiempo el ahorro que se obtiene no se canaliza todo a inversión como se esperaría que sucediera si la economía generara un mejor clima de negocio y por eso queda una especie de ahorro ocioso que no se gasta en la economía.

Según los datos oficiales, en el segundo semestre del año el ahorro se ubicó en 22% del producto bruto interno (PBI), un nivel mayor en 2002, o al ahorro registrado en el primer trimestre de 2003 cuando ya se habían relevados niveles de ahorro récord. Sin embargo, la inversión a pesar de haber crecido 31,7% en el segundo semestre contra igual período del año pasado, apenas se ubicó en 13,2% del producto, un porcentaje menor al logrado en el primer trimestre del año cuando participó de 13,5% del PBI y lejos de aquellos niveles de 20% del PBI que se registraron en la década de los '90. En los primeros seis meses de 2003, el ahorro superó en 65,8% a la inversión, lo que en cifras son esos $ 13.451 millones de ahorro excedente que sobraron.

En realidad no sorprende que una economía empobrecida logre tasas de ahorro tan altas. Al contrario, es una conducta típica de una economía en crisis que se da porque la gente prefiere atesorar por precaución. Sin embargo, no todos pueden acceder a ese mecanismo.Y de hecho el índice privado de ahorro que elabora Fundación Mercado capta que apenas 3,6% de las familias del país tiene capacidad de ahorro. Lo que parece contradecirse con semejantes niveles de ahorro. Sin embargo, Dardo Ferrer economista de esa entidad y encargado de elaborar ese indicador, explicó ayer a Ambito Financiero que lo que se puede observar de las encuestas que realizan mes a mes, es que hay menos familias que pueden ahorrar, pero que ahorran más en porcentaje del ingreso. «Si antes ahorraban en promedio 12% del ingreso, ahora ese porcentaje es muy superior», explica Ferrer.

Los principales resultados arrojados por la medición oficial fueron los siguientes:

• Tal como anticipó
Ambito Financiero en agosto pasado, se conoció que el ahorro en el primer trimestre del año se ubicó en $ 65.738 millones (anualizados, es decir, se multiplica el ahorro del primer trimestre del año por cuatro trimestres). Como sólo se invirtieron $ 44.272 millones (a precios corrientes y anualizados en ese período), y se registraron variación de existencias por $ 3.168 millones, entonces quedó un ahorro ocioso de $ 24.676 millones. Es decir, esa es la cifra que se podría haber destinado a inversión o a consumo y no se destinó.

• Al segundo trimestre el ahorro anualizado se ubicó en $ 87.921 millones, en tanto como se invirtió apenas 60% de esa cifra, quedó un ahorro ocioso de $ 29.129 millones.

• Así, los resultados para los primeros seis meses del año, sin anualizar, fueron los siguientes: el ahorro se ubicó en $ 38.415 millones, la inversión en $ 24.964 millones, y
el ahorro ocioso en $ 13.451 millones.

• El ingreso disponible que tuvo la economía (familias, empresas y el sector público), en el primer semestre del año, se ubicó en $ 172.114 millones (sin anualizar). De ese monto $ 133.699 millones se destinaron a consumo, quedando un ahorro bruto nacional de $ 38.415 millones. De ese ahorro, $ 24.326 millones se destinaron a inversión quedando un ahorro excedente por $ 13.451 millones.

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