24 de mayo 2002 - 00:00

Senado de EEUU aprobó "Fast Track"

El Senado de Estados Unidos aprobó anoche la concesión de la autoridad de promoción comercial o "fast track" al presidente George W. Bush, quien venía reclamando desde hace meses esta garantía parlamentaria que le deja las manos libres para negociar acuerdos de libre comercio con otras naciones.

Tal como se esperaba, el Senado aprobó por amplia mayoría el proyecto (66 positivos contra 30 negativos) que le permite a Bush negociar los acuerdos de libre comercio con la garantía de que el Congreso los votará luego sin enmiendas, por "sí" o por "no". Estados Unidos tiene muy avanzada una ronda de negociaciones para firmar un tratado de libre comercio con Chile, y el presidente Bush guarda en el centro de su agenda el impulso a la zona comercial americana ALCA, que prevé para el 2005 el levantamiento de barreras arancelarias de Alaska a Tierra del Fuego.

El "fast track" estuvo fuera del poder presidencial durante ocho años. A pesar de sus contínuos reclamos, el ex presidente Bill Clinton no logró que el Congreso le renovara ese poder. Bush había prácticamente emplazado al Parlamento para que le concediera la autoridad de promoción comercial, en especial teniendo en cuenta que el "libre comercio" está en la base de su filosofía de gobierno.

El proyecto aprobado anoche incluyó también la extensión del acuerdo de preferencias arancelarias para los países andinos ATPA, por el cual se beneficia a las exportaciones de Bolivia, Ecuador, Colombia y Perú. Según uno de los principales impulsores del "fast track", el senador demócrata Max Baucus, "se trata de una ley que sienta precedentes, no sólo porque moderniza nuestras políticas comerciales sino porque está equilibrada de una manera progresiva con la asistencia a los estadounidenses que pueden verse afectados por los nuevos flujos comerciales".

En ese sentido, la ley incluye una serie de beneficios en los programas de salud para aquellos trabajadores estadounidenses cuyos puestos de empleo pudieran verse afectados por las corrientes comerciales que surjan de los acuerdos comerciales favorecidos por el "fast track".

Una vez aprobada la norma, los responsables de la política comercial estadounidense se declararon satisfechos porque esta ley "refuerza y hace avanzar la agenda del presidente Bush para abrir aún más los mercados", según señaló el representante estadounidense para Comercio, Robert Zoellick, en un comunicado.

Por su parte, el secretario de Comercio Don Evans interpretó esta aprobación como "la demostración del deseo del Congreso de restablecer el liderazgo de Estados Unidos en materia comercial".

Dejá tu comentario

Te puede interesar