5 de noviembre 2001 - 00:00

"Si es voluntario, el canje será minúsculo"

«Sin acuerdo político (entre la Nación y los gobernadores) y sin ayuda externa (al paquete económico), la Argentina sufrirá una nueva crisis financiera», sentencia el último informe de la Fundación Capital. «Dada la magnitud de la crisis, muy cerca a transformarse en terminal, no existe espacio para nuevas dilaciones y enfrentamientos», advierte; por ello, «para lograr torcer el rumbo de la crisis se requiere de políticos, empresarios y otros actores sociales que tengan genuina voluntad para superar esta etapa crítica».

Acerca de las últimas medidas económicas, la fundación dijo que «no se presenta ningún fundamento que explique los incentivos para participar de una refinanciación de la deuda, con una quita considerable en los intereses». El plan carece de dos precondiciones básicas que «acertadamente se buscaban en la primera versión del programa: consenso político y acuerdo voluntario».

Existen dos escenarios:
«Si creemos en lo que anuncia el gobierno, y por lo tanto la reestructuración en ningún momento introduce aspectos compulsivos, estaríamos ante un canje minúsculo, ya que muy pocos querrán perder dinero canjeando sus bonos. Por supuesto que bajo esta hipótesis se compromete severamente el cumplimiento del déficit cero, ya que no se puede hablar de un ahorro de 4.000 millones de dólares anuales».
«Ahora bien, si tomamos como dato que el gobierno ahorra esta cifra en su presupuesto, y por lo tanto solidifica el déficit cero a partir de 2002, entraríamos en un escenario donde el canje (como mínimo) sería cuasicompulsivo.»

¿Cómo se puede revertir una nueva crisis financiera (la cuarta en doce meses)?

La fundación sostiene que para evitar ingresar en una zona de riesgo terminal se debe:
Acordar una nueva ley de coparticipación federal.
Acordar la sanción de un nuevo presupuesto 2002 (más exigente), de una ley de crédito público y la refinanciación de las deudas provinciales.
Lograr asistencia financiera internacional.
Acordar con el sector empresario una baja de costos.
Convergencia cambiaria con Brasil.

Por otra parte, la entidad alertó que entre el 25 y el 31 de octubre pasado se registró una pérdida promedio en torno de los 220 millones de dólares diarios en reservas y depósitos. Señala la entidad que las reservas cayeron 1.400 millones desde el 25 hasta el 31 de octubre. «Ello refleja que comenzaron a salir depósitos de los bancos, ya que se pierden más de 1.000 millones de dólares en dicho lapso en las colocaciones privadas», precisó. «A partir de ahora resulta crucial recrear confianza con acciones inmediatas y decididas para que no se espiralice esta incipiente crisis en los depósitos.»

Tiempo récord

En su informe semanal, la fundación señaló que «para evitar ingresar en una zona de presión continua sobre el mercado cambiario y el sistema financiero es necesario alcanzar en tiempo récord una serie de acuerdos esenciales».

Al respecto, sostuvo que es vital un acuerdo entre la Nación y las provincias y alcanzar un mayor consenso que permita la sanción de un «nuevo» presupuesto para el año próximo.

«Es imperioso insistir con la comunidad internacional, para lograr asistencia adicional de los organismos de crédito.

Con estos recursos se podrían ampliar las garantías para avanzar en una reestructuración menos improvisada de la deuda», apuntó. Además, es necesario un acuerdo con el empresariado nacional para «bajar costos» y evitar mayores postergaciones en las soluciones dentro del Mercosur.

«Aunque ausente en el nuevo plan anunciado, es imprescindible una reforma profunda del sector público»
, indicó.

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