Salvo la pobre rueda del lunes y la "buena" del miércoles, el resto de la semana trajo poco para los inversores. De todas formas, el saldo de estas cinco sesiones fue suficiente como para que el Promedio Industrial quedara 0,7% arriba de donde la inició, y se hiciera patente que el apetito de los inversores no se dirigió a los papeles de primera línea, sino a los más riesgosos, algo que surge al ver cómo el NASDAQ trepó 2,2% y el Indice Russell 2000 subió 1,8%. Si tenemos que identificar un solo elemento como catalizador del buen humor de los inversores, sin dudas que éste es el inesperado desplome del precio del petróleo, que, tras terminar encima de los u$s 50 por barril la semana previa, quedó en la que acaba de finalizar en u$s, 42,54 por barril, un inusual desplome de 13%. Curiosamente, quien se esperaba que fuera el motor del mercado terminó desilusionando más que entusiasmando, ya que el incremento de las ventas minoristas en los primeros días de la tradicional temporada de compras estuvo muy por debajo de lo esperado. El otro factor que estuvo en la mente de los inversores fue el desplome del dólar, que, de u$s 1,3291 por euro, bajó a u$s 1,3458 por euro. Por ahora, da la impresión de que el mercado se está concentrando únicamente en los aspectos positivos de la devaluación dejando de lado el temor a que esto dispare un incremento de los precios internos o en la suba del costo del dinero al gobierno, que finalizó el viernes en 4,26% a 10 años. La última rueda no aportó demasiado al panorama general: el Dow trepó 0,07% para quedar en 10.592,21 puntos, y el NASDAQ ganó 0,2%.
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