23 de mayo 2002 - 00:00

Sorpresa: hoy consumidores prefieren comercios chicos

En la crisis, los consumidores parecen haberse volcado más a los pequeños comercios y menos a las grandes cadenas. Así lo reveló Gustavo Pistone, director general de Sodexho, una de las tres principales emisoras de vales de compras del país. «Empezamos a detectar que había un incremento de los cupones utilizados en comercios chicos: hasta el segundo semestre del año pasado, el porcentaje era de 25% del total de ventas con vales; ahora ronda 35%, y esos diez puntos se redujeron en los utilizados en supermercados.» El ejecutivo dice que hicieron encuestas entre consumidores, y la conclusión es que esta modificación en los hábitos de compra tiene dos razones: «La gente ya no está haciendo tanta compra mensual, y yendo al almacén en lugar del híper reduce la compra compulsiva; la oferta del almacén es menos variada. Adicionalmente, como el comerciante chico tiene menos rotación de mercadería, los aumentos tardan más en llegar que al híper».

• Preocupación

Pistone admite que la gente hoy está desprendiéndose mucho más rápido que antes de los tickets: «Antes la gente distribuía su uso a lo largo de todo el mes; hoy detectamos que 95% de los vales nos vuelven para el pago en los primeros diez días». Esto preocupa a la empresa francesa porque -dice Pistone-«tenemos montada una estructura para funcionar durante todo el mes, pero sólo lo hacemos un tercio de ese período». El ejecutivo reconoce también que la crisis ha modificado los plazos de liquidación de los tickets y la política comercial de la empresa: «Hasta diciembre cobrábamos a 30 días a casi todos nuestros clientes; hoy el plazo máximo no pasa de los 10/12 días, y a algunos -por razones obvias-les entregamos los cupones contra entrega del 'cash'». En sentido inverso, los comerciantes se hacen del efectivo de siete a quince días de concretada la venta. El mercado de los cupones representa una emisión de unos $ 1.500 millones, de los que Sodexho y su coterránea Accor tienen cerca de 40% cada una; el restante 20% está en manos de Ticket Total, subsidiaria de Argencard.

Y si Accor está en hotelería, Sodexho aspira a administrar algunos de los planes de ayuda social del gobierno. Ya lo hicieron en Tucumán, La Rioja, Salta y Río Negro, y -casi como una prueba piloto-en un programa de asistencia a inundados de la provincia de Buenos Aires, convocados por Cáritas. Según Pistone, «en asistencia pura, el Estado gastó el año pasado $ 3.000 millones; nuestra aspiración -al menos en la prime-ra etapa-sería administrar la décima parte de esa cifra». Sodexho facturó $ 60 millones el año pasado, entre comisiones por cupones y su actividad de catering empresario.

Y como uno de sus productos, el vale de combustible, no despegó nunca, están a punto de reemplazarlo por una tarjeta con monto predeterminado que se llamará Tarjeta Viáticos; el instrumento de pago apunta a los ejecutivos de segunda línea, choferes de flotas de vehículos, etc., que hasta ahora «rinden gastos» factura por factura; los beneficiarios podrán usar la tarjeta en comercios adheridos, hasta cierto monto y sólo para hotelería, combustible y comida.

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