En los diez primeros meses de 2003, prácticamente todo el aumento que se registró en los depósitos bancarios se dio en colocaciones a la vista, mientras que los plazos fijos continuaron prácticamente estancados. El aumento de las colocaciones a plazo llegó apenas a 0,4% durante el año.
Según un estudio elaborado por MVA Macroeconomía, en base a información del Banco Central, el incremento total de los depósitos privados ascendió a $ 6.448 millones en lo que va del año. Pero, de ese monto, $ 3.817 millones se concentraron en depósitos en cajas de ahorro, $ 2.475 millones se destinaron a cuentas corrientes, y apenas $ 354 millones engrosaron los plazos fijos.
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Las bajas tasas de interés que ofrecen los bancos para captar dinero a plazo y la incertidumbre que hoy prevalece en los potenciales depositantes hace que se privilegie la colocación del dinero a la vista.
Este fenómeno está explicando, aunque sea parcialmente, por qué los bancos no pudieron salir de manera más agresiva a ofrecer crédito a tasas más bajas. La liquidez sobrante en las entidades, según la consultora, se aproximaría a unos $ 5.500 millones, ya que los requerimientos legales sitúan la necesidad de integración de fondos de 17% y las entidades poseen hoy más de 23%. Claro que al tratarse de un grueso de depósitos a la vista, resulta más complicado salir a prestar a plazos largos.
• Alto nivel
Los depósitos a la vista ($ 25.846 millones) ya representan 75% del dinero a plazo fijo ($ 36.762 millones). Se trata de uno de los porcentajes más altos que registró la Argentina históricamente, ya que hasta 2001 apenas llegaba a 40%. Es decir que el resto del dinero que iba a los bancos quedaba en plazo fijo. «La situación monetaria sigue mostrando una alta preferencia por la liquidez (razonable a las tasas actuales), que más que revertirse continúa profundizándose», señaló el informe de MVA.
Los depósitos a plazo fijo están mostrando una aceleración en la caída en los últimos meses. Por ejemplo, en lo que va de noviembre el descenso llega a 0,8%, mientras que en los últimos treinta días la caída llega a 2,3%. Sólo hay un segmento de los plazos fijos que muestra una tendencia levemente creciente: se trata del segmento de más de 180 días de plazo, ya que para colocaciones de mayor duración las entidades están remunerando con mayores tasas, que en algunos bancos puede superar 9% anual.