Después de largos reclamos y en medio de la peor crisis en diez años, las automotrices recibieron una buena noticia: el gobierno comenzará a saldar la deuda que tiene por el Plan Canje.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Como los tiempos de déficit cero lo impone, el mecanismo utilizado será a través de un bono. El total de la deuda que el Estado tiene con las terminales ronda los $ 350 millones pero sólo se cancelarán $ 220 millones con títulos mientras que el resto se irá liquidando en efectivo sin fecha definida.
El acuerdo se logró la semana pasada en una reunión que mantuvieron los representantes de las empresas con el subsecretario de Industria, Antonio Assef.
A último momento se agregó la posibilidad de que con estos bonos las empresas puedan pagar impuestos aunque algunas anticiparon que los incorporarán al patrimonio de las compañías.
De esta manera, las automotrices podrán aliviar en parte la grave situación por la que atraviesan y que obligó a que desde las casas centrales giraran en los últimos meses más de u$s 600 millones para cubrir las fuertes pérdidas registradas entre las diez terminales por la caída de las ventas. También es un buen comienzo de la gestión de Luis Ureta Sáenz Peña al frente de ADEFA.
Sin embargo, esta medida no cambia el panorama interno. En las últimas semanas se concretaron muy pocas operaciones, lo que hace presumir que el mes cerrará por debajo de setiembre y el panorama no es alentador.
Esto está llevando a algunas empresas a analizar la propuesta lanzada por el ministro Domingo Cavallo de que el público pueda comprar autos pagando los créditos prendarios con bonos al valor nominal que serían canjeados a los bancos por un título con mejor garantía. De esta manera, los compradores podrían ahorrarse la diferencia con el precio del bono que pagaron en el mercado.
Cavallo quiere que esta idea se extienda a todas las deudas crediticias que tiene el público con los bancos, incluso por préstamos hipotecarios.
Dejá tu comentario