29 de septiembre 2004 - 00:00

Teme el gobierno que en EE.UU. un juez impida la oferta como a Mendoza

Gran preocupación generó ayer en Economía la decisión de un juez neyorquino que trabó la renegociación de la deuda de Mendoza, ante la presentación de un fondo de inversión. Se prevé que haya intentos similares cuando se lance la oferta soberana para salir del default.

Julio Cobos
Julio Cobos
Un nuevo obstáculo se le presentó al gobierno argentino en el camino de reestructuración de la deuda. La posibilidad concreta de que algún fondo buitre trabe el proceso ante la Justicia, tal como ocurrió anteayer con la provincia de Mendoza. En el Ministerio de Economía estuvieron analizando el caso de la propuesta mendocina junto con los abogados del estudio Cleary, Gottlieb, Steen & Hamilton, que representa a la Argentina en Nueva York. De hecho, el gobernador mendocino, Julio Cobos, reconoció ayer por la noche en conferencia de prensa que «el equipo económico me ofreció toda la ayuda y el servicio de los abogados para destrabar la situación». Mantuvo varias conversaciones telefónicas durante el día con el ministro Roberto Lavagna y con el secretario de Finanzas, Guillermo Nielsen.

Un dato que no pasó inadvertido es que la presentación judicial fue realizada por el fondo de inversión Greylocke Global Opportunity, que maneja Hans Humes. Se trata del mismo que copreside, junto con Nicola Stock, el Comité Global de acreedores, que aglutina a los principales tenedores extranjeros de deuda argentina. Aseguran tener una suma superior a los u$s 37.000 millones en bonos argentinos en default.

Esta ofensiva sobre el bono Aconcagua mendocino representa apenas una advertencia de lo que podría suceder si la Argentina continúa avanzando con su oferta para salir del default.
Los acreedores se quejan no sólo de la quita propuesta, sino de la falta de voluntad negociadora del gobierno. Y los mismos argumentos aducen en el caso de Mendoza.

Mendoza tuvo que modificar tres veces su oferta de renegociación ante la falta de aceptación inicial.
Primero requeríauna aceptación de 75% para avanzar con la renegociación y luego terminó conformándose con 50%, una cifra que ya habría conseguido. El Aconcagua pasaría de vencer en 2007 a 2018, y la tasa de interés propuesta cae de 10% anual a 5,5%. Eso sí, no hay quitas de capital nominal, aunque el alargamiento de plazos y la reducción de tasas implican una fuerte reducción del valor presente (superior a 40%).

• Primer pago

«La presentación (del fondo Greylocke) es un obstáculo, pero no una pared infranqueable», aseguró Cobos, quien al mismo tiempo se ocupó de resaltar que el 20 de octubre se cumplirá con el primer pago comprometido a quienes acepten la renegociación. Además, buscó descalificar la demanda indicando que el fondo tiene sede en la isla Cayman y que la presentación equivale apenas a 1% de la deuda por reestructurar (u$s 250 millones).

Mendoza deberá defender la reestructuración ante el juez neoyorquino Harold Baer,
quien ordenó detener el proceso de renegociación ante la presentación efectuada por el fondo de inversión. En el escrito, plantearon que de continuarse con la oferta provocaría «daño irreversible» en sus tenencias.

La suscripción al canje quedó suspendida hasta el 8 de octubre y continuaría sólo si el juez lo permite, una vez que se efectúe ese día la correspondiente audiencia.


Mendoza está cumpliendo los mismos pasos que intentará el gobierno argentino cuando lance la reestructuración.

Básicamente, se intenta quitar todo derecho a los que decidan no entrar en la oferta (denominados en la jerga financiera hold-outs).

Además, los viejos bonos que no ingresen en la renegociación dejan de cotizar en el mercado y se pierden los derechos para accionar contra el gobierno por el incumplimiento o de solicitar el embargo de cuentas oficiales. Estos son algunos de los puntos que busca impedir el fondo de Humes.

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