28 de enero 2005 - 00:00

Tenso debate en cumbre de Davos por default argentino

El perdón de la deuda de los países más pobres acaparó el segundo día de sesiones de la cumbre de Davos. Debatieron el tema el ex presidente de EE.UU. Bill Clinton; el fundador de Microsoft, Bill Gates; el presidente de Sudáfrica, Thabo Mbeki; el primer ministro de Gran Bretaña, Tony Blair; el cantante de U2, Bono (impulsor de la propuesta); y el presidente de Nigeria, Olusegun Obasanjo.
El perdón de la deuda de los países más pobres acaparó el segundo día de sesiones de la cumbre de Davos. Debatieron el tema el ex presidente de EE.UU. Bill Clinton; el fundador de Microsoft, Bill Gates; el presidente de Sudáfrica, Thabo Mbeki; el primer ministro de Gran Bretaña, Tony Blair; el cantante de U2, Bono (impulsor de la propuesta); y el presidente de Nigeria, Olusegun Obasanjo.
Davos - Con el título «El último tango de Argentina», el Foro Económico Mundial organizó un almuerzo que reunió a la número dos del FMI, Anne Krueger, y a empresarios y economistas.

Krueger hizo valer las estrictas reglas de los organizadores de Davos para que se respete el «off the record» y no se publicara nada de lo que dijo en el almuerzo. De todas maneras, la subdirectora del FMI tuvo breves intervenciones y se limitó a tomar nota con un lápiz.

En esta ciudad que aman los esquiadores en invierno y donde Thomas Mann se inspiró para escribir su libro «La montaña mágica», el canje de la deuda argentina ocupó uno de los foros. En el debate se vieron dos bloques bien definidos: el de los argentinos que defiende la gestión de Néstor Kirchner y el de los extranjeros que cuestionan la oferta y la falta de seguridad jurídica del país.

• Opositores

El economista Charles Dallara, director del Institute of International Finance, fue uno de los opositores a la política argentina y dijo que «hay tiempo para un tratamiento consensuado» del problema y que hay que ponerse de acuerdo con los bonistas. Fueron las únicas palabras que autorizó a publicar. Dallara representa a los bancos comerciales y de inversión más grandes del mundo, al igual que aseguradoras y otras firmas de inversión que, en muchos casos, tienen deuda argentina.

La asesora del gobierno de George Bush, Kristin Forbes, fue otra de las panelistas que no trataron muy bien a la Argentina, pero también se escudó en el «off the record».

Los únicos que permitieron reproducir sus conceptos fueron los argentinos. Esto se dijo en el salón Rotary del hotel Belvedere de Davos:

Martín Varsavsky
(presidentede la compañía española Jazzya). Se recuperó el consumo, y hay avances en la lucha contra la inseguridad y la corrupción.

¿Qué va a pasar con los bonistas?, se preguntan algunos. ¿Y qué va a pasar con mandar los chicos a la escuela?, respondo. Lo lamento por los bonistas. Si fuera el presidente, tomaría las mismas decisiones.

• No es la primera vez que gente pone dinero a 20% y pierde.
Mario Blejer (director en el Bank of England en Londres)

• El canje es una oportunidad para dar vuelta la página.

Pero, si da resultado, debe ser tomado como una solución y no como un éxito. Si el plan de canje es un éxito, la deuda externa significará todavía 90% del PBI de la Argentina.
Lo importante es cómo se avanza desde una fase de recuperación económica exitosa a un crecimiento sostenido durante los próximos años, imprescindible para reducir 40% de índice de pobreza y un desempleo oficial que ronda entre 14% y 19%.

• La Argentina, que ocupa actualmente el puesto 35 o 36 del índice de competitividad global, necesita una ola de inversiones para aumentar su productividad y crecer todo lo necesario.

Resolver el problema de la deuda este año es imprescindible, pero no suficiente, por lo que es preciso restablecer un buen clima para los negocios y, sobre todo, tener reglas de juego claras. Las inversiones no van a llegar en seguida.

Enrique Pescarmona
( presidente de IMPSA)

• El golpe que nos dimos fue muy duro. Pero los argentinos recuperamos la confianza y vamos a seguir creciendo. ¿Por qué? Porque producimos alimentos, algo que China necesita, porque las inversiones están volviendo y porque las tasas de interés son bajas y porque el tipo de cambio que beneficia a las exportaciones va a seguir.

En cuanto los argentinos, recuperan la confianza, como buenos latinos que son, gastarán más, y eso es bueno para hacer crecer el mercado interno.

• La Argentina no se está tirando por la ventana; hacemos lo mejor que podemos, y tienen que ayudarnos. El golpe que nos dimos fue muy duro.

• Se debe confiar en este gobierno. El Presidente es un hombre patagónico. No muy fácil de tratar, pero que dice las cosas y va de frente.

Eduardo Elsztain
( presidente de IRSA)

• Se necesita al menos un superávit de 4% anual a lo largo de la próxima década para crecer.

Conclusiones:


• Una vez que la Argentina logre reestructurar su deuda, tendrá todavía por delante una gran tarea para atraer inversiones que la permitan crecer, aumentar su productividad y superar los graves problemas sociales.

• Mientras no haya confianza y reglas claras, no habrá inversiones (empresario suizo al hablar sobre la negociación de tarifas).

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