4 de diciembre 2003 - 00:00

Tomada: aún no hay un proyecto

"Desmiento terminantemente que el proyecto de reforma previsional que se vino difundiendo en los últimos días sea el que se está estudiando. Se lo digo porque somos cuatro los que lo estamos trabajando; ése debe ser uno de cien, doscientos, papeles que se tiran encima de una mesa, y alguien (no tengo idea quién) se lo hizo llegar a los medios."

Molesto y eludiendo a movileros, el ministro de Trabajo, Carlos Tomada, en diálogo con este diario enfatizó que, de ninguna manera, el proyecto de reforma previsional que se conoció en estos días sea el que se enviará al Congreso para su consideración. Cuando se le preguntó si la versión podía haber partido desde el Palacio de Hacienda, no fue tan enfático en la negativa. Tomada habló ayer en el marco de la Conferencia Industrial de la UIA, pero avisó a Ambito Financiero: «No pienso ni rozar el tema de la reforma previsional en mi discurso». También negó que sean las centrales sindicales el ámbito en que se debe canalizar la protesta piquetera. Es que, horas antes de su llegada al Sheraton Pilar, había participado de una reunión en Casa de Gobierno en la que se había lanzado un programa educativo, en el que participó el jefe de los «gordos», Rodolfo Daer.

• Unificación

Justamente el secretario general de la CGT «oficial», después de ese mismo acto, fue convocado por el presidente Néstor Kirchner a su despacho. La versión que circulaba ayer en los pasillos del Sheraton Pilar indicaba que Kirchner le habría «sugerido» a Daer intentar unificar las dos centrales obreras, para luego intentar desbancar a los dirigentes de ultraizquierda que están al frente de la protesta piquetera más dura. «No es cierto: me reuní con el Presidente, es verdad, pero no hubo ni una palabra en la charla sobre las divisiones del movimiento sindical», dijo a este diario Daer, que ingresó solo y sin custodia en el hotel de Pilar. «Me dijo que había llegado la hora de las ideas, y que a partir del 10 de diciembre empezaba otra etapa», improvisó sin demasiada originalidad. No hubo chances de preguntarle a su par Hugo Moyano, de la CGT «rebelde». A pesar de figurar como integrante del panel que compartieron Tomada, Daer y el abogado de la UIA Daniel Funes de Rioja, y de haber confirmado su presencia varias veces, el camionero faltó a la cita sin aviso. «Lo llamamos a su oficina, y la secretaria nos dijo que había salido para acá hacía dos horas. Lo llamamos al celular y lo tiene apagado...», dijo un empleado de la Unión Industrial.

«A lo mejor se equivocó de Sheraton, y se fue para el de Mar del Plata...», aventuró un dirigente empresarial. A esa hora, el salón donde se desarrollaba el último panel de una jornada que había comenzado doce horas antes estaba casi desierto.
S.D.

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