Después de la euforia vivida en las dos últimas ruedas, la merma de 0,15% que tuvo ayer el Dow al cerrar en 10.099,14 puntos tendió a ser considerada más como un descanso del mercado, casi como para recuperar las fuerzas y seguir su camino alcista, que como una verdadera baja. En este sentido pareció comportarse también el volumen negociado que se contrajo significativamente, negociándose acciones por 1.463 millones en el NYSE y 2.185 millones en el NASDAQ. A esta idea, de que en realidad no enfrentamos una merma, contribuyó también el comportamiento durante el día de los precios de las acciones que, luego de un arranque marcadamente bajista, pasaron la mayor parte del día del lado positivo, llegando a ganar hasta 0,55%. Con esto casi se podría decir que la sorpresa no fue el retroceso, sino lo poco que se perdió. De hecho, en vista de los números revelados por la gente de Intel y la de AMD tras el cierre de las operaciones y que fue recibido con una suba en el alfer hours (especialmente para la segunda de estas firmas), las cosas apuntan a mejorar para quienes están apostando por un nuevo rally. Con respecto a los sectores, lo mejor se vivió entre los intermediarios bursátiles, mientras que en el otro extremo se colocaron las petroleras, golpeadas por una nueva merma en el precio del petróleo y apostando a que los prometidos recortes de la OPEC, Rusia y Noruega no serán efectivos. Casi como queriendo celebrar tardíamente el natalicio de su fundador, Walt Disney, Disney fue el papel estrella en el Dow, pero de la mano de los números que está recaudando su última película. Otra con una buena jornada fue Microsoft, que podría terminar el juicio que le siguen nueve estados si lanza una versión más económica de su sistema operativo.
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