30 de noviembre 2005 - 00:00

Tras la salida de Lavagna, la UIA insiste con sus reclamos

El secretario de Industria, Miguel Peirano, disertó ayer en la Conferencia Industrial organizada por la UIA en medio de las especulaciones sobre el equipo económico que acompañará a Felisa Miceli.
El secretario de Industria, Miguel Peirano, disertó ayer en la Conferencia Industrial organizada por la UIA en medio de las especulaciones sobre el equipo económico que acompañará a Felisa Miceli.
Rosario (enviada especial) - El cambio de ministro de Economía no modificó los reclamos de los hombres de negocios al gobierno, según comentaron ayer a este diario los principales representantes de empresas reunidos en la 11º Conferencia Industrial de la UIA.

Para los industriales, la ola de conflictos sindicales cada vez más violentos, la inflación y la falta de financiamiento para inversiones a largo plazo son las trabas más importantes que tienen para tomar decisiones en 2006.

En cuanto a la conflictividad gremial creciente (sobre todo se habló de la situación por la que atraviesa Aerolíneas Argentinas), el laboralista Daniel Funes de Rioja dijo a este diario que «lo que está sucediendo tiene que ser un caso testigo. Todas las medidas que excedan el paro temporal de la producción exceden el derecho de huelga. Cortar una ruta es un delito». En la misma línea, Alberto Alvarez Gaiani, presidente de COPAL (Coordinadora de las Industrias de Productos Alimenticios), dijo que los enfrentamientos salariales complican y tienen consecuencias muy malas para la economía, «sobre todo si los trabajadores no acatan las conciliaciones obligatorias. Realmente es muy preocupante».

El presidente de Unilever, Luis Castro, aseguró que «las presiones sindicales son normales en economías que están en crecimiento como la argentina, lo que hay que ver es cómo se gestionan. Cualquier aumento debe estar armonizado con la productividad».

Para Jorge Sorabilla, de TN&Platex, «los conflictos sindicales generan inestabilidad y asustan a la inversión. Situaciones como la que vive Aerolíneas Argentinas ponen en jaque a un sector tan importante como el turismo. Los aumentos de sueldo tienen que hacerse atados a la productividad, si no, las empresas dejan de ser competitivas y en definitiva no se puede repartir la miseria».

• Temas preocupantes

El titular del Grupo Arcor, Luis Pagani, unió dos temas que preocupan a los industriales y que básicamente están relacionados. «Los reclamos salariales hacen parte del círculo de la inflación junto con la falta de inversión y presión salarial, es todo un conjunto que hay que atacar», le dijo a este diario. Coincidió con él Juan Manuel Forn (Molinos), quien aseguró que el tratamiento de los conflictos gremiales «debe ser abordado dentro de la batería de los instrumentos antiinflación, que incluye además la política fiscal y la monetaria». Pagani dijo que el principal problema que el gobierno debe atacar es el de la inflación. «Hay que acordarse de que éste es un país donde la mitad de la población está bajo el nivel de pobreza y un índice de inflación alto perjudica a ese sector», aseguró. Y agregó que aunque con la llegada de Felisa Miceli al Ministerio de Economía no vislumbra ningún cambio ya que «hoy la economía está creciendo y creo que seguirá este rumbo, es bienvenido que la nueva ministra venga del Banco Nación ya que puede impulsar los mecanismos de financiamiento a largo plazo que necesitan las empresas. Se precisa previsibilidad y financiamiento a un costo accesible», indicó.

Castro
agregó sobre este tema que los créditos a largo plazo son un tema prioritario por resolver.

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