La Inteligencia Artificial dejó de estar limitada a las pantallas. Durante los últimos años, los avances en robótica permitieron desarrollar dispositivos capaces de conversar, recordar información, asistir a personas mayores y hasta encargarse de algunas tareas domésticas. Ahora, una nueva generación de máquinas busca ocupar un lugar mucho más familiar: el de compañero dentro del hogar.
La IA oficialmente da el salto al plano físico: cuánto cuestan y cuándo llegan los nuevos robots para el hogar
Peluches que recuerdan rutinas y humanoides que se encargan de tareas domésticas: la nueva generación de asistentes pensados para vivir con nosotros.
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Los robots con Inteligencia Artificial ya pueden conversar, asistir y aprender rutinas, mientras nuevos modelos preparan su llegada al mercado internacional.
El fenómeno responde también a un problema que crece a nivel mundial. Según datos citados por la Organización Mundial de la Salud (OMS), aproximadamente una de cada seis personas experimenta soledad, una situación que puede afectar tanto la salud física como el bienestar psicológico. En ese escenario, distintas empresas empezaron a desarrollar robots que no se limitan a ejecutar órdenes, sino que buscan establecer interacciones con sus usuarios.
Entre los proyectos más llamativos aparecen desde un peluche inteligente diseñado para acompañar a adultos mayores hasta humanoides capaces de aprender tareas domésticas. Algunos ya están disponibles y otros tienen fechas de lanzamiento previstas para los próximos meses. Los precios, sin embargo, todavía los mantienen lejos de ser productos masivos.
Compañía para quienes viven solos: cómo funciona el peluche inteligente
Uno de los desarrollos más particulares es Hyodol, un peluche inteligente creado en Corea del Sur específicamente para acompañar a personas mayores que viven solas. A simple vista parece un muñeco común, pero incorpora sensores, Inteligencia Artificial y un sistema de conversación que le permite interactuar con el usuario.
El dispositivo usa un chatbot basado en ChatGPT para mantener conversaciones mediante comandos de voz. También puede recordar rutinas y avisar cuándo llega el momento de comer o tomar medicamentos. Además, sus sensores permiten detectar determinadas situaciones y enviar alertas a familiares o trabajadores sociales cuando se identifica una posible emergencia.
La experiencia empezó a probarse en Corea del Sur en 2019 y, de acuerdo con los datos difundidos por la empresa, ya son más de 12.000 los adultos mayores que cuentan con estos peluches. La empresa prepara ahora su expansión comercial fuera de ese mercado. El precio informado para cada unidad ronda los US$1.150 y la llegada comercial a Argentina está prevista para 2027.
El robot humanoide que se encarga de las tareas de la casa
El salto más grande aparece con NEO, el robot humanoide desarrollado por la compañía noruega 1X. A diferencia de Hyodol, su objetivo no está centrado exclusivamente en conversar o acompañar, sino en interactuar físicamente con el entorno y colaborar con tareas dentro del hogar.
NEO mide aproximadamente 1,68 metros y pesa 30 kilos. Está diseñado para manipular objetos y aprender nuevas actividades mediante demostraciones humanas. La empresa sostiene que el robot puede incorporar nuevas capacidades a medida que interactúa con las personas y usa sistemas de Inteligencia Artificial para interpretar el entorno.
Actualmente, 1X abrió reservas para NEO y ofrece una modalidad de suscripción de US$499 mensuales, además de una alternativa de compra anticipada. La página oficial de la empresa indica que los primeros pedidos están previstos para empezar a entregarse durante 2026.
Moya: el robot que busca parecerse cada vez más a una persona
Otro desarrollo que llamó la atención es Moya, un humanoide creado por la empresa china DroidUp. Su principal diferencia está en el intento de reproducir características asociadas a la interacción humana. El robot puede caminar, mantener contacto visual y hacer expresiones faciales. También incorpora una cubierta capaz de mantener una temperatura de entre 26 y 32 grados Celsius, una característica pensada para generar una sensación más cercana al contacto con una persona.
Moya fue presentado en Shanghái y está pensado para aplicaciones que incluyen educación, comercio e interacción social. A diferencia de otros robots domésticos, el objetivo central no es únicamente realizar tareas, sino conseguir una comunicación más natural entre la máquina y el usuario. Su precio proyectado es considerablemente más alto: se estima que va a partir de unos 145.000 euros, aunque todavía no existe un valor comercial definitivo confirmado.
De la asistencia a la compañía: qué puede cambiar en los hogares
El avance de estos dispositivos muestra que la robótica doméstica está empezando a dividirse en distintas categorías. Por un lado aparecen máquinas destinadas principalmente a tareas domésticas, como limpiar, transportar objetos o colaborar con actividades del día a día. Por otro, surgen sistemas específicamente diseñados para conversar, recordar rutinas y generar compañía constante.
El desafío, entonces, ya no es solamente tecnológico. La llegada de robots capaces de acompañar y asistir plantea preguntas sobre privacidad, dependencia, seguridad y sobre qué lugar debería ocupar una máquina en la vida de una persona. Pero, mientras esas discusiones avanzan, los primeros productos ya están dejando las fábricas y empiezan a entrar en los hogares.
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