6 de enero 2010 - 09:36

Un mes atrás Redrado previó el conflicto y fue en busca de apoyo

Martín Redrado está atrincherado en el Banco Central dispuesto a no dejar su cargo pues sabe que cuenta con el apoyo de legisladores y gran parte del establishment. En tanto, los mercados viven una jornada tensa en la que circulan rumores sobre posibles pedidos de embargos sobre las reservas argentinas por parte de los hold outs. Según trascendidos, el gobierno habría mandado llamar a Héctor Timerman, embajador argentino en los Estados Unidos, para que informe sobre esta situación.

El conflicto planteado entre el Poder Ejecutivo y el titular del Banco Central, Martín Redrado, al resistirse éste a renunciar a su cargo y desconocer así un pedido de la presidente Cristina Fernández de Kirchner, tiene final abierto.

El origen de enfrentamiento se remonta a la gestión del decreto de necesidad y urgencia por el que el Poder Ejecutivo creó el Fondo del Bicentenario que utiliza parte de las reservas del país para ser aplicadas al pago de los compromisos externos. Según fuentes del Banco Central, el dictamen de los abogados de la entidad fue contrario a esta decisión ya que, interpretaron, podía dar argumentos a los acreedores externos para embargar las reservas del BCRA. Asimismo, sostuvieron que la autoridad monetaria no podía disponer de las reservas simplemente por una orden del Poder Ejecutivo y que, en todo caso, era necesaria una modificación por ley de la Carta Orgánica del Banco Central. Sin embargo, la Casa Rosada terminó guiándose por la postura de la Secretaría Legal y Técnica de la Presidencia que opinó en sentido contrario.

Frente a esta circunstancia, en los pasillos del Parlamento se comenta que el 3 de diciembre pasado Redrado fue al Congreso para mantener discretas reuniones con los legisladores, encuentros en los que les advirtió de estas circunstancias. Dicen que el funcionario también interrogó sobre la posibilidad que eventualmente prosperara un juicio político en su contra -única forma de removerlo sin el aval del Congreso o sin su renuncia- en caso de ser impulsado por el kirchnerismo como consecuencia de su rebeldía. La respuesta de los legisladores fue tranquilizadora, en el sentido que creyeron muy poco probable esta alternativa a partir de la nueva conformación del Congreso que asumió el pasado 10 de diciembre.

Cabe recordar que Redrado sugestivamente estuvo ausente del acto de anuncio del canje de deuda para los acreedores externos y que también se negó a avalar el decreto respectivo.

Desde la oposición en el Congreso también se señala que están dispuestos a apoyar la posición de Redrado. Voceros del radicalismo han hecho saber que se trata de una cuestión de principios, ya que las reservas sirven para mantener la fortaleza del peso y por lo tanto contener la inflación. Pero también hay razones políticas: la liberación de las reservas le permitiría al Poder Ejecutivo hacerse de fondos para fomentar el consumo y la obra pública justo en la antesala del año electoral. Dicho de manera más directa, en la oposición se sostiene que cerrarle la puerta del financiamiento al kirchnerismo alentaría deserciones entre los más de 130 intendentes del segundo cordón del Gran Buenos Aires que constituyen el núcleo duro del apoyo al gobierno. Y en este intento coinciden desde los radicales hasta los peronistas disidentes pasando, por supuesto, por los duhaldistas.

En el gobierno esperan, como lo dijo el jefe de Gabinete, Anibal Fernández, que Redrado deponga su actitud y obre como "persona de bien" y deje su cargo como "tantas veces se lo propuso a la presidenta Cristina" pero por las dudas ya en la Secretaría Legal y Técnica preparan la demanda para acusarlo al titular del BCRA "incumplimiento de deberes de funcionario público".

Dejá tu comentario

Te puede interesar