Un toro que se alimenta de sangre

Economía

Mientras más parecía que la paz entre Israel y Palestina se estaba haciendo añicos, y más crecía el número de víctimas de ambas partes, más firme se mostraba el mercado accionario. Esta historia es una de las tantas que ya conocemos y que podemos sintetizar en que "al mercado le gusta cada tanto alimentarse con sangre". Claro que el "vuelo" que genera esta ingesta pocas veces suele terminar bien. Arrancando del lado perdedor, lo que resultaba lógico teniendo en cuenta los malos anuncios de Intel Motorola, Nokia y ahora Texas Instruments, no hizo falta demasiado para que el mercado se colocara del lado ganador. Para cuando por la tarde la Fed dio a conocer su Beige Book, y a pesar de que como saldo podemos sintetizar que trajo más de lo malo que de lo bueno, poco y nada cambió. Recién en los últimos sesenta minutos de operaciones, sin ninguna otra noticia más allá de las declaraciones oficiales del gobierno por los hechos de guerra en Medio Oriente, las acciones comenzaron a repuntar de manera sostenida de manera que el Dow cerró el día en 9.183,22 puntos mostrando una suba de 1,42%, en tanto el NASDAQ ganaba 1,13%. Tan sostenida fue la suba que el volumen negociado que hasta entonces había sido "pobre", comenzó a repuntar de manera que al final de la sesión se llegaron a negociar casi 1.500 millones de papeles en el mercado tradicional y cerca de los 2.000 millones en el electrónico. Como dijimos antes "el mercado se alimentó de la sangre de las víctimas". Seguramente esta visión sea algo melodramática, pero sirve para ejemplificar el mercado alcista por el que estamos pasando.

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