Una propuesta que afecta inversiones
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Las autoridades deben tener siempre presente que todos sus actos tienen una segunda lectura. Los inversores en proyectos analizan y evalúan cada comunicación del gobierno y la consideran en el momento de decidir poner fondos productivos.
El inversor financiero peleará por sus tenencias y se sentirá más o menos perjudicado dependiendo de los precios en que haya adquirido sus títulos y/o el tiempo que hace que realiza inversiones en el país, pero el productivo deja de mirarnos cuando siente que quienes nos gobiernan se manejan sin un criterio de visión macro como han demostrado en estos días.
Las inversiones productivas son a largo plazo. Las financieras tienen otra medida de tiempo. En las primeras se deben analizar muy bien los riesgos, ya que una vez instalado no puede retirarse. El inversor financiero entra y sale en el día. Mira las cotizaciones en el momento y decide. El productivo crea trabajo directa e indirectamente, y en una economía como la nuestra está muy atento al comportamiento del gobierno. Suele estar más alerta a los mensajes de las autoridades que al análisis del flujo de caja de su proyecto. Las señales que hoy se están enviando sólo sirven para espantarlos.
Los funcionarios argentinos, bajo pretexto de defender a nuestra sociedad, sólo logran perjudicarla. Hacen gala de que protegen al pueblo al reducirse el superávit fiscal en 1 o 2 puntos. Afirman que haciendo quitas espectaculares a la deuda pública se crean las condiciones favorables para las inversiones productivas. Esto es no entender la economía. Significa desconocer la mentalidad de quienes piensan en invertir en proyectos productivos.
• Condiciones
Al pueblo se lo defiende creando condiciones para atraer una avalancha de proyectos. Si bajo pretexto de que los compromisos contraídos soberanamente no pueden cumplirse, se decide proponer reducciones exageradas, lo único que se logra es que los inversores en proyectos locales y extranjeros elijan otros países en la región donde el respeto por las obligaciones constituya la base de su desarrollo.
En síntesis, no pueden nuestras autoridades dejar de tener en cuenta que cada paso que dé nuestro país en materia financiera tendrá repercusiones en la esfera productiva. Los proyectos productivos son los que modificarán esa tendencia a la decadencia que vivimos últimamente. Con estas actitudes el gobierno demuestra que ignora a los inversores en la economía real.



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