29 de mayo 2002 - 00:00

Una resolución clave de la Bolsa para salvar al mercado

La Argentina no se quedará sin mercado bursátil, y esto -como casi siempre- no sucederá por la acción del gobierno, sino a pesar de su inacción. Los directivos de la Bolsa de Comercio de Buenos Aires, ante la inminente avalancha de balances negativos que amenazaba con barrer del panel a la mayoría de las empresas que cotizan, ayer firmaron una resolución (ver texto completo en ambitoweb.com) disponiendo «no suspender la cotización de los valores» de empresas cuando su patrimonio negativo «sea consecuencia de la devaluación resultante de la Ley 25.561» (la que terminó con la convertibilidad del peso). La norma fue girada a la Comisión Nacional de Valores (CNV) para su aprobación.

Es que ayer mismo la entidad que preside Julio Werthein debió aplicar esa suspensión a otras dos empresas, aunque en estos casos se trató de obligaciones negociables y no de acciones, como había sucedido la jornada anterior con Acíndar. Esas dos empresas son la cadena de supermercados Disco y la panificadora Fargo, propiedad de The Exxel Group.

Tal como adelantara ayer este diario, hay un decreto que espera la firma del ministro Roberto Lavagna autorizando a las empresas a revaluar sus activos en función del índice de precios mayoristas, una práctica permitida hasta la convertibilidad.

Las normas vigentes (el artículo 42 del Reglamento de Cotización) obligan a la Bolsa a suspender de inmediato la oferta pública de papeles de empresas con patrimonio neto negativo; al no poder revaluar sus activos y tener que convertir sus deudas en dólares a un tipo de cambio que casi las cuadruplica, es obvio que la gran mayoría de las firmas cotizantes tendría patrimonio negativo y, por lo tanto, desaparecería del mercado bursátil. De ahí que la Bolsa haya emitido la Resolución 5/02, que sería aprobada hoy mismo por la CNV (ya habría dado su acuerdo).

La premura no es casual: en las próximas dos semanas, vencerán prórrogas otorgadas por la CNV a varias de las empresas de mayor peso en el panel de las principales para presentar sus balances trimestrales, que -es un hecho- tendrán números rojos parecidos a los de la siderúrgica de la familia Acevedo y la Belgo Mineira.

• Versiones

De hecho, ayer circularon versiones de al menos dos grupos muy importantes que estarían en la misma condición de Acíndar -suspendida el lunes-, Disco y Fargo -suspendidas ayer-. Una de ellas debería presentar su balance el próximo 11 de junio, y sus acciones cayeron fuertemente ante estas versiones.

Si bien el caso de la principal fabricante de pan envasado del país (tiene
57% de ese mercado) no sorprendió por la situación financiera en que se encuentra (su ON está en default desde el año pasado), el caso de la empresa que comparten el Grupo Velox de la familia Peirano y la holandesa Ahold causó estupor. Disco presentó un balance correspondiente al primer trimestre con pérdidas por $ 1.060 millones; Fargo anunció una pérdida de $ 437,8 millones en el mismo período.

La cadena minorista eligió no hacer declaraciones públicas, aunque alguna fuente cercana al grupo controlante afirmó que la suspensión no los afectaba.
«La ON está totalmente colocada, y tiene muy poco movimiento. El único efecto puede ser que ahora los bonistas tengan más dificultades para venderla, porque no hay oferta pública», dijo un informante.

Por su parte, una fuente de
Fargo recordó que su ON por u$s 120 millones estaba en default, lo mismo que un préstamo sindicado -del que el Deutsche Bank es el principal acreedor- por u$s 30 millones. «Estamos empezando a renegociar con el banco; una vez que acordemos la reestructuración de la deuda con ellos, será más fácil arreglar con los bonistas», dijo el vocero.

El hombre de la panificadora se quejó no sólo de las normas contables que los complican y de la falta de respuesta del gobierno para permitir el ajuste contable de sus activos:
«Si bien comercialmente estamos bien y manteniendo nuestra porción de mercado, nuestros principales insumos (harina, esencias importadas, polietileno para los envases) han sufrido aumentos enormes, buena parte de los cuales no hemos trasladado a los precios: estamos sacrificando rentabilidad para mantener nuestro mercado», dijo la fuente.

Otra empresa que registró pérdidas en el trimestre eneromarzo fue
Central Puerto, aunque este resultado no «alcanzó» para «comerse» todo el patrimonio neto. Lo mismo había sucedido con IRSA la semana pasada, que a pesar de cerrar el balance de nueve meses a marzo de este año con una pérdida de 307 millones, conservó un PN positivo de $ 340 millones. Otras empresas, como Alto Palermo SA y Nobleza Piccardo, consiguieron mantener sus números fuera de la temida tinta roja.

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