7 de agosto 2001 - 00:00

Usan ajuste militar como escarmiento de ministros

Lanzado el gobierno a dar la prueba final de que quiere producir un drástico recorte del gasto para alcanzar una administración con déficit cero del presupuesto, el gabinete de hoy tendrá como tema casi exclusivo ese esfuerzo. Le tocará debutar en la exposición de cómo controla los gastos en casa al ministro de Defensa, Horacio Jaunarena.

La elección de este caso la quiere usar el gobierno como escarmiento; el área de Defensa es de lejos la que más recortes ha recibido desde hace años, los uniformados se han acreditado como pacientes víctimas de reducciones que han reducido a las Fuerzas Armadas en un estado casi ghandiano, sólo aptas para misiones de paz (y no de guerra, que es para lo que fueron creadas, para bien o para mal).

La exposición de Jaunarena es especialmente mortificante y una tentación para el escarmiento. El ministro es autor de una ley llamada «plurianual» que preveía un aumento automático de 10% del presupuesto militar. Desde su sanción, hace ya cuatro años, la porción del presupuesto no ha hecho más de bajar. El mensaje que les quiere dar el gobierno a los demás ministros es claro: si le cortan los gastos a Jaunarena, que es el hombre que logró para su gente una ley de aumentos en el Congreso que votaron todos los partidos, que es el hombre que recorta ahora a un sector cuyo interés defienden también todos los sectores como es el de los pauperizados militares, ¿qué me puede llegar a pasar a mí? puede preguntarse por caso un Andrés Delich o un Jorge de la Rúa.

• Restos faraónicos

El sistema de defensa que se forjó durante el siglo pasado ha dejado restos casi faraónicos que obligan a Jaunarena a prometer reformas que parecerían obvias, como fusionar varias obras sociales para atender a los enfermos de cada fuerza. Pero la reducción de los últimos 18 años ha llevado a los uniformados a una situación casi de parálisis operativa cuyo modelo horroriza a ministros que asumieron carteras para gastar dinero.

Por eso Chrystian Colombo, hoy el rostro del gobierno ante el público con la decisión de Domingo Cavallo de pasar a un segundo plano en los debates de superficie, le pidió ayer al secretario de Modernización del Estado, Marcos Makón, que esté presente en la reunión de hoy para que haga de «note taker» (secretario de actas) y extraiga lecciones de cómo ha trabajado Jaunarena en reducir gastos en su cartera.

El esfuerzo del gobierno seguirá en las próximas semanas con la propuesta de recorte de los demás ministros y organismos. Está asumido ya que el examen de los analistas de inversión se concentra en la capacidad que tenga la administración de cumplir la meta del déficit cero.
De ahí que toda la artillería argumental está puesta en exhibir la capacidad de recorte y austeridad de cada ministerio.

Ese gesto quiere comprometer especialmente a sectores y partidas que el público identifica, con razón o sin ella, como manifestaciones conspicuas de malgasto del dinero público. Uno de ellos es el PAMI, para el cual se dictará en horas un decreto de
adecuación de este ente público no estatal (no figura en el presupuesto) a los límites salariales establecidos para el resto de la administración, incluyendo el tope del salario del jefe de Gabinete y el recorte de 13% (ver nota aparte).

El responsable político del PAMI, el ministro
Héctor Lombardo, tomará la palabra hoy ante el gabinete también para comprometerse a una reforma en las prestaciones que reduzca los abultados costos de servicios, como las emergencias, que serán reformadas siguiendo el modelo del servicio que Lombardo implementó en la Capital Federal cuando era secretario de Salud de De la Rúa.

• Compras por Internet

Makón también tendrá su turno de exposición para defender la firma del proyecto de ley delegada (basta con que lo firmen el Presidente y sus ministros según la ley de cesión de poderes que le dio el gobierno al asumir Fernando de la Rúa) que reforma el sistema de compras del Estado. Este proyecto estaba ayer a la firma de Jorge de la Rúa (Justicia) y prevé un sistema de compras por Internet que regirá desde enero de 2002. Según Makón, el sistema permitirá un ahorro de cerca de $ 200 millones sobre el total de la compras del Estado que llega a los $ 2.000 cada año.

Colombo
hizo punta ayer con una decisión que también hace exhibición de austeridad explícita. Firmó con Cavallo dos disposiciones para suspender los viajes de funcionarios públicos al extranjero durante los próximos 365 días. Si las razones para el desplazamiento son impostergables, el viaje deberá ser autorizado expresamente por el ministro respectivo, quien deberá además informar de lo que hizo al jefe de Gabinete con los antecedentes del caso. Insólito que hasta ahora, si se lee la letra de la disposición, cada funcionario haya viajado sin pedirle permiso al ministro respectivo.

Una segunda disposición completa el control de prestación de servicios de los contratados que fue objeto de un decreto anterior que se presentó con el propósito de
«cazar ñoquis» entre los contratados. Ahora se ordena que en cada repartición de instale un sistema de control de asistencia y presentismo. ¿Es que en las oficinas del gobierno se liquidan salarios sin mirar si se trabajó o no?

Dejá tu comentario

Te puede interesar