6 de enero 2026 - 10:30

Venezuela: el análisis de dos gigantes de Wall Street sobre los mercados financieros y la producción petrolera

Luego de la intervención estadounidense que llevó a la captura de Maduro, los mercados miden el impacto en el sector energético.

El futuro de Venezuela, según dos importantes bancos de inversión.

El futuro de Venezuela, según dos importantes bancos de inversión.

El mundo todavía digiere la intervención militar de Estados Unidos en Venezuela, que concluyó con la captura de su presidente, Nicolás Maduro. Entre una de las tantas consecuencias de esta acción está un importante cambio de rumbo en el sector energético, tanto a nivel económico como geopolítico.

Y es que Venezuela es el país con las mayores reservas de petróleo del mundo, por lo que la implicancia de EEUU en la producción podría cambiar las reglas del juego. En esa línea, Morgan Stanley y Wells Fargo, dos de los bancos de inversión más importantes de Wall Street brindaron sus definiciones sobre el futuro geopolítico.

Acciones, bonos y petróleo venezolanos

Morgan Stanley espera que la intervención de EEUU impacte principalmente en los bonos venezolanos (VENZ y PDVSA), con subas de precios de hasta 5 puntos, “a medida que los mercados incorporan una mayor probabilidad de una reestructuración de la deuda y también una tasa de recuperación potencialmente más alta”. Sin embargo, aguardan por un mejor desempeño, a medida que los precios se compriman frente a los títulos soberanos.

“El impacto sobre los precios del petróleo es más matizado: los riesgos de corto plazo de interrupciones en la producción probablemente se vean compensados por la perspectiva de una mayor producción en el mediano plazo si las condiciones políticas se estabilizan. Los precios del oro también muestran un sesgo al alza debido al aumento de la incertidumbre geopolítica”, sostuvo el último informe de Morgan Stanley a clientes.

venezuela dolar mercado

Wood Mackenzie, una consultora del sector, escribió recientemente que las tareas de reacondicionamiento de pozos pueden impulsar significativamente la producción, llevándola nuevamente a alrededor de 2 millones de barriles diarios —el nivel de mediados de la década de 2010— en un plazo de 1 a 2 años. Sin embargo, aseguró que esto depende de la estabilidad del nuevo gobierno, el régimen de sanciones y los términos fiscales.

Por su parte, Wells Fargo aclaró: “No creemos que la destitución de Nicolás Maduro por parte de Estados Unidos actúe como un catalizador capaz de desestabilizar los mercados financieros globales o de América Latina, ni los precios del petróleo”.

Además, destacó que la deuda soberana venezolana y la de PDVSA fueron algunos de los activos de mejor desempeño desde que la administración Trump asumió en enero de 2025, prácticamente duplicando su valor en los últimos 12 meses: “Si bien casi todos los activos de mercados emergentes subieron el año pasado, el grado de sobreperformance de los activos venezolanos, en nuestra opinión, responde a que los participantes del mercado comenzaron a descontar un mayor nivel de confianza en un escenario de cambio de régimen”.

Reordenamiento geopolítico

Por un lado, Wells Fargo remarcó que América Latina ya muestra una fuerte división entre países alineados con EEUU y aquellos cercanos a China, y la destitución de Maduro impulsada por Washington probablemente profundice esas fracturas.

Dentro de esos alineamientos se identifican a Argentina con EEUU y a Nicaragua con China, pero también podría haber reorientaciones, como un acercamiento de Colombia y Brasil a China, luego de tensiones con el gigante norteamericano, mientras que Chile podría aproximarse a EEUU, tras la designación de José Antonio Kast como presidente.

En ese sentido, Wells Fargo aclaró que "la economía global probablemente seguirá experimentando consecuencias negativas derivadas de la fragmentación y de la formación de bloques. La magnitud del impacto negativo dependerá de qué países se alineen, pero, en términos agregados, un menor crecimiento del PBI global es el resultado de una economía mundial fracturada”.

Asimismo, el banco identificó una segunda ola conservadora en América Latina, tras un análisis durante los últimos 12 a 18 meses de los procesos electorales presidenciales y legislativos en la región. En esa línea, resaltaron que este cambio político debería traducirse en una reducción del riesgo político regional.

Dejá tu comentario

Te puede interesar