El 5 de marzo próximo se realizará una nueva edición del Desayuno Anual de Coviar en el marco de la Fiesta Nacional de la Vendimia 2022 y, a un año del lanzamiento del nuevo PEVI 2030, se presentarán los principales avances de gestión vinculados a los ejes centrales del Plan: Mercado Externo, Mercado Interno, Turismo del Vino, Producción Primaria y Sostenibilidad. En este contexto, el presidente de Coviar, José Zuccardi, en diálogo con Ámbito hizo un balance de la actualidad del sector y planteó cuáles son las necesidades para seguir creciendo en exportaciones, consumo y generación de empleo.
Zuccardi: "Para seguir creciendo en exportaciones, es necesario un tipo de cambio competitivo"
El año pasado, Argentina tuvo un año récord en envíos de vinos sumando más de u$s1.000 millones. El sector apunta a consolidarse en las góndolas del mundo con valor agregado.
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Periodista: ¿Qué balance hace del año que terminó y de este que está comenzando, y a un paso de la vendimia?
José Zuccardi: Cerramos un año muy interesante para la vitivinicultura porque fue récord en exportaciones, superamos los u$s1.000 millones en envíos de los distintos productos vitivinícolas, pero hay un hecho muy importante que fue el crecimiento del vino embotellado. Es decir, crecimos en número de botellas pero también en precio promedio y eso de alguna manera implica una valoración del vino argentino en el mundo. Creo que también, pese a estar cerradas las fronteras, fue un año muy positivo desde el punto de vista del turismo vitivinícola; los argentinos descubrieron masivamente la opción de la experiencia enoturística. Por otra parte, este año estamos empezando una cosecha en equilibrio, es decir, el stock de vinos que hay está equilibrado con la demanda y la cosecha según los pronósticos del INV viene un poco por debajo, alrededor de un 13%, lo que de alguna manera, da una perspectiva de precios buenos. Además, algo muy importante es que se ha ido recomponiendo el ingreso del eslabón más débil de la cadena, que es el productor, a partir del año pasado y este año está ocurriendo algo similar. Finalmente, en lo que respecta al consumo hubo un repunte en 2020 a partir de la pandemia porque la gente estaba más en sus casas, pero en 2021 se volvió a estabilizar en los niveles de 2019.
P.: ¿Cuál sería la clave para seguir creciendo en envíos de vino embotellado, lo que genera mayores divisas y empleo para la Argentina? ¿Qué necesita el sector?
J.Z.: Actualmente lo que más exporta Argentina es vino embotellado. El año pasado, sumando espumantes, los envíos sumaron alrededor de u$s840 millones, mostrando un crecimiento interanual del 21%. Mientras tanto, en lo que respecta a vino a granel, las exportaciones cayeron 47% en volumen, pero solo 17% en valor. Es decir, en promedio, lo que se vendió de este producto terminó creciendo alrededor del 55%. Este año Argentina se posicionó en segmentos más altos y más estables. Creo que todos los cañones están puestos en el vino embotellado. Y ahí tenemos un inconveniente, que lo tienen todos los sectores exportadores, que es la evolución del dólar divisa. El año pasado el dólar oficial se movió en tornó 20% versus una inflación general que superó el 50%. Es clave para crecer en exportaciones con valor agregado un tipo de cambio competitivo. Sin lugar a dudas, es una de las variables que a nivel económico el país tiene que resolver para que no se resientan las exportaciones.
P.: También el sector turístico relacionado al vino es un generador de divisas para la Argentina…
J.Z.: Claro, yo digo que somos exportadores en tres dimensiones. Porque exportamos los productos vinícolas, vinos a granel, jugos concentrados, etcétera, pero también vienen muchos turistas internacionales y gastan sus divisas acá. También muchos argentinos descubrieron que no hay que ir a Miami para tener una oferta turística de calidad, que la encuentran acá cerca en Mendoza o en cualquier otra zona vitivinícola. Y eso también hace que la gente gaste su dinero acá y no necesariamente afuera. El sector ha desarrollado una oferta para todos los bolsillos. Hay que poner en valor también las casi 300 millones de botellas que Argentina exporta: no solo estamos exportando vino, sino talento argentino a través del diseño, del trabajo de los sommelier, botellas, cajas de cartón, un montón de insumos que se fabrican en el país, a diferencia de otras industrias que son deficitarias en la balanza comercial. En el caso del vino sólo una pequeña parte de lo que exportamos está compuesta por insumos importados y el grueso son productos de manufactura nacional; eso es muy positivo y una razón más ver como se le busca una solución a lo que sucede con el tipo de cambio.
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